Es tiempo de Otoño... Y La Serenidad Reyna en mi mundo.
No abras la boca...
"...si lo que piensas no es más bello que el silencio, no lo digas"
(Proverbio)

"¡... Pero no sabes, no has visto, no escuchas, no lees...!?"
-Pues no-
"¡Estás desinformada, vives fuera de la realidad!"
me lo dijeron las lenguas amigas,
Hoy, ayer, antes de ayer... y antes de antes de ayer...
y me quedé tan tranquila, mira.
Alguna vez he tratado de explicarme ante ellos, pero he visto que eso también lleva a lo mismo, a alimentar confusión, porque es muy difícil que se acepte que la realidad no es la que tú estás "viendo o escuchando", desde todos los medios posibles, incluída la mente "comunitaria y social"
Para darse cuenta de cómo intoxica, envenena y manipula ese sistema de cosas, como mínimo, tienes que parar cinco minutos y observar qué pasa dentro tuyo, cómo te sientes, cómo te altera y perturba tu amado corazón... cómo te sacan de tu centro, cuando ves y escuchas, o lees sobre todo lo que ... ¿o no?
¡Pero acaso hay tiempo de "parar"... de sentirse, serenarse, amarse,.. de despertar y mirar?!
Pues claro que no, también se han ocupado de que no nos dediquemos ni un mínimo. De que comiences y acabes cansado y preocupado por todo y en resumen por nada, porque ese todo se refiere a una gran irreflexión y de un olvido absoluto de ti mismo y los seres más amados de ti... y qué triste que no nos demos ni cuenta.
Están empeñados en efrentarnos, en hacernos enemigos, en mostrarnos un mundo que no merece la pena...
Lentamente nos han ido devorando con palabras, ocupando nuestro "vacío".
Hacen como que entre ellos se enfrentan, así nosotros desde lo que hemos "vivido" nos sentimos más seguros a un lado que a otro y tomamos partido...
y seguimos queriendo más información, para encajar con algunos... "para vivir la realidad". Vemos y escuchamos lo que nos cuentan y luego, nosotros seguimos aumentando lo visto y escuchado en nuestras conversaciones, indignándonos o asustándonos y... y venga de sumar y sumar y sumar... y arruinar y arruinar y arruinar... nuestra realidad. Pero eso sí, echando toda la responsabilidad a otros, como si todos nuestros pensamientos, palabras y obras fueran limpias de desprecio, violencia, envidia, complejos, miedo...
¿Dónde pensamos que germina una guerra o cualquier conflicto, en los consejos de ministros...? Pues no. Somos terreno, al parecer abandonado... y, otros, lo están tomando para echar sus semillas... ¿ te preguntas si dejarías, también, que se metieran en nuestra casa a disponer... ? me temo que ya han entrado, lo siento.
Por eso yo, con mi santo santo permiso, me estoy permitiendo "parar"... parar más de cinco minutos, y, más que nada:
no leer, no ver y no escuchar los medios que no procuren serenidad a mi divino espíritu...
aparte, de apartarme, con humildad y sin ruido, de los ruidosos y defensores de este lado y el otro.
( ... y si estuve a punto, de sabios es rectificar )
GRACIAS