Es tiempo de Otoño... Y La Serenidad Reyna en mi mundo.
Querida mía...

"Mirándote a los ojos juraría
que tienes algo nuevo que contarme.
Empieza ya mujer no tengas miedo,
quizá para mañana sea tarde,
quizá para mañana sea tarde."
Niña: ... Es verdad, Mujer, no puedes engañarme ¡Cómo podrías! Sé que has puesto un pie en el vacío. Lo siento en todo el cuerpo y toda el alma.
El estómago en un puño, el corazón en la garganta y una pena, más que antigua en el alma.
como tú dices: "no estás sola"
Mujer: para que valga más, si cabe, lo repito... te repito "No esTás sola" somos unidad. Es la paradoja del dos, que ya te expliqué en su día y que apenas comienzas a pretender. Sé que es muy fácil hablar y algo más difícil la asunción, pero créeme, lo estás (estamos) haciendo como hay que hacerlo; no bien ni mal... solo hay que actuar o hacer y vivir la experiencia paso a paso. Somos algo más que energía, pero a grandes rasgos, y siguiendo el pensamiento de que somos eso, energía... la energía es y crea movimiento, si la paras, se estanca y hace daño.
N.: pero nos podemos equivocar, tal vez, tendríamos que haber callado, porque ahora me duele y siento miedo, ¡tiemblo!, mientras pienso que actuando así, hemos hecho daño a alguien. A alguien que queremos, que apreciamos y valoramos con sus virtudes y defectos.
M.: ¡Claro... ! pero equivocarse no es algo prohibido. Solo se puede uno equivocar si actúa. Hemos actuado desde el corazón, y sabíamos que eso, podía no gustar, incluso aunque no nos equivoquemos,. lo importante es darse cuenta de que todos tenemos el derecho de actuar consecuentemente con nosotros mismos, aunque eso, a otros pueda dolerle. Puede ser que a esa persona, le haya dolido o no; pero fíjate que a ti te está doliendo ya desde antes de actuar... hacer lo que hay que hacer, no siempre significa sentirse en la gloria, otras veces, significa arriesgarse a unas consecuencias que puedan acarrear algún dolor o alguna complicación a otros y a nosotros mismos. Los cambios no son coser y cantar. Tu obligación hacia otros está en segundo lugar, siempre está primero, la primera persona del singular. Luego, la segunda persona... pero no te agobies, porque esa segunda persona del singular, para ella misma, ya tiene y es, la primera persona del singular para a sí misma cuidarse. Y luego estarás tú (o la segunda persona del singular)
Así que hay que aprender a funcionar de una manera distinta, más auténtica a como nos habituaron, porque como ves, ese hàbito, no contribuye a que tengamos un mejor equilibrio, entendimiendo o armonía entre unos y otros, ni con nosotros mismos. Como se puede observar, nuestro mundo está rodeado de hipocresía, competiciones, juicios y resentimientos.
Poner la otra mejilla, no significa el sacrificio o poner la cara para que nos la crucen una y otra vez, queriendo evitar el que otros sufran o caigan, y como buscando que nos digan que somos maravillosos, ni aunque fuera inconscientemente... esa tarea, no es la nuestra, sino la de ellos. Nosotros, por los demás, lo úncio que podemos hacer es cambiar los modos que traen las consecuencias de siempre, para que si una nueva forma crea mejores efectos, al verlo los demás, sepan que hay otras maneras más favorables de hacer y actuar. Eso es lo que significa poner la otra mejilla, cambiar lo de siempre por algo diferente que traiga beneficio a nosotros y el entorno, a todos, en lo posible. Y saber, que somos nosotros los que hemos de sentir que somos maravillosos primero que nadie... por tanto, hacer todo con el máximo amor y respeto a nosotros mismos.
El sacrificio es un autoengaño, en donde somos los primeros que nos olvidamos y menospreciamos... y los segundos, el resto del mundo mundial, niña de mi corazón.
Así que, toca aguantar este dolor, vivirlo con la dignidad que merece y siguir amando como amas, como amamos... aunque otros, incluso, lleguen a pensar que no "eres digna" de su gran generosidad... te amo niña.
....
¡Ámate, como si no hubiera nadie más en tu mundo, mujer!
...
y, aquí estamos, tantas veces, luchando denodadamente por ser copias perfectas en busca de autor que nos autoafirme... cuando ya somos OBRAS ORIGINALES, AUTÉNTICAS y amadas DE AUTORÍA ÚNICA.

Olvidaste que yo gorrioncito chiquito vivía confiado...
...esperando en mi nido, con los pìo pìo... (en nuestro hogar)
¡GRACIAS, TE AMO!