Es tiempo de Otoño... Y La Serenidad Reyna en mi mundo.

Hay personas de todo tipo, más parecidas, o menos, y tan diferentes de mí como yo de ellas.
En otro tiempo, me hubiera atrevido a decir, que unas personas son mejores que otras. Con lo que, calificando de mejores a unas, ya estaba juzgando de peores a otras. Igual, la diferencia entre unas y otras, solo era que, mientras unas estaban más de acuerdo con la idea que yo practicaba o, tenía, de algo, las otras no.
Nos han enseñado a mirar de un determinado modo, y parece que cuesta mucho, levantar la mirada del suelo para mirar desde otros ángulos, de otra manera... ¡y nos es tan necesario!
habréis oído decir, alguna vez,que si quieres cambios en tu vida o distintos frutos, habremos de cambiar la forma de actuar... o lo que sería, sembrar de acuerdo a lo que queremos recoger.
Me temo que seguimos patrones viejos y no hay mucho interés en cambiar por algunos sectores más omenos inconscientes. Se dice que queremos un mundo pacífico, más justo, más limpio y amoroso... soy capaz de ver que hay cosas que van adelante a pesar de las trampas o piedras que hay por el trayecto. También veo la confusión, pero hay tantas personas amorosas y de buena intención, con un corazon tan grande... que, a veces, da gusto mirarse en los ojos de todos ellos y sentir la pertenencia a una especie taaan generosa ¡viava nuestra especie!... hay suficentes humanos justos para "salvarla". De todo corazón siento que el hombre (como especie) es un ser excepcional, un héroe, porque mira que nos encontramos trabas y motivos, para el desaliento... sin embargo, ahí estamos, intentando siempre hacer brotar y brillar la vida ¡la vida! ¡qué bello es vivir y qué bello este planeta...!
"Los sectores viejos" que no quieren y temen el cambio, también ven todo esto con gran preocupación, me temo. De ahí que no dejen de poner falsas señales, donde hacernos equivocar, torcer y frenar en ese sentido limpio, amoroso y pacífico que la gran mayoría de seres que habitamos La Tierra hemos emprendido.
Las tragedias, son la mayor trampa de la que se vienen valiendo desde siempre... no solo porque ante eso, sus monigotes salen a la palestra en plan salvador a condicionar y cercarnos cada vez más. También, porque la tragedia provoca mucha frustración, miedo y contradicción en nuestras mentes, ahogando tantas veces la voz del corazón... consiguiendo que personas que dicen querer paz, hagan violencia gritando, insultando, enfrentándose en discusiones en las que unos se ponen a un lado y otros al otro con desprecio mutuo, (si nó peor...) en resumen, dividiendo, atemorizando y creando seres dependientes por la fuerza, aunque sea disimuladamente.
Tenemos que aprender a practicar una actitud serena, a mirar con ojos nuevos para ver lo que hay realmente y dejar atrás, la pantalla falsa que nos ponen para ocultar lo que hay detrás.
GRACIAS