Es tiempo de Otoño... Y La Serenidad Reyna en mi mundo.
Si es más fuerte la costumbre, desengáñate, no es amor
Si cuando pasa la costumbre, sigue dentro la dulzura del recuerdo, la frescura de su olor y sonríes, con los ojos cerrados, feliz... podría ser amor.

Seres que amaba se fueron... aún echo de menos sus miradas felinas, sus ronroneos… dentro, su amor tengo calmando la ausencia y fuera, en mi jardín, el perfume de las rosas de su tumba.
Seres que no estaban y después llegaron como una nueva primavera a la que admirar y agradecer el amanecer a los nuevos días.
Seres hay que siguen a mi lado y yo junto a ellos, caminando..., compartiendo soles y lunas, llantos y sonrisas, sombras y luces...
Compartiendo la paciencia y constancia dentro del amor indefinible, incondicional...eterno, presente… Impersonal.
Cuantas Gracias nos ofrecen los ángeles!
y qué gran consuelo cuando a nuestro alrededor descubrimos a ese que nos ofrece la que más necesitamos en el momento:
La paciencia, la alegría, ... , un sueño, una amistad, silencio, cuidado, consuelo... Alguna de sus gracias, que antes o después, estaremos dispuestos a ofrecer, igualmente, al que se nos presente con cualquier vacío, momentáneo.
Un vacío de ternura, de mi silencio envolvente, de perdón, de generosidad, de de confianza...
Hoy, siento un vacío de algo… algo indefinible.
Pero la gracia de los ángeles de la paciencia, junto con su consuelo me mantienen cuidada, a la espera, hasta que llegue esa gracia que siento necesitar y no entiendo...
Y ese rechazo y renuncia a ese algo, mi lucha insensata tan llena de mil razones.
Existe una naturaleza salvaje en la que, difícilmente, el ser civilizado se atreve a volar, tal vez, porque no acepta en sí esa naturaleza y la niega... la civilización, tiene su razón y precio... aunque no sé ni conozco esas civilizadaSmenteS.
........................................................
Por más que deseara, internamente, extender alas, levantar el vuelo y no mirar abajo… miro y me quedo en el sitio
Es estremecedor pensarlo, observarlo de nuevo... todo se repite hasta que aprendes a volar y esquivas el suelo.
Náufragos juntos durante muchos soles, aceptando el naufragio como sistema natural, perdidos en ese océano salvaje, inmisericorde...Durmiendo, durante muchas lunas, sin mirarse...todos muy juntos, apretados y dándose la espalda... soñando distinto, limitados mentalmente, dentro de corazones libres... LIBRES.