Overblog Todos los blogs Blogs principales Estilo de vida
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Es tiempo de Otoño... Y La Serenidad Reyna en mi mundo.

Publicidad

El último tren (Cuento)

 

 

 

El último tren 

 

Al principio pensó en un beso inolvidable: asirla por los hombros, apretarla contra el espaldar del asiento. Impedir que se moviera, evitarle incluso la respiración durante varios segundos hasta que ella al comprender: sumisa, obediente, aceptara el contacto de sus labios.

 

Cruzó los brazos y volvió a contemplarla; ella permanecía quieta. Demostraba en aquel sueño una languidez igual a la muerte. Era una mujer nueva, de primer viaje, dormida frente a él, relajada, perfecta. Dos veces se incorporó y volvió a sentarse, en cada oportunidad más cerca de la mujer y más arrepentido de volver a su asiento sin valor para besarla.

 

El tren había llegado a su pueblo pero no se levantó. Por un momento quiso olvidarse de todo y saltar al andén, pero al mirarla, con la intención de llevarse una última imagen de aquella mujer pálida, descubrió los labios húmedos, entreabiertos; a él le pareció una premonición feliz. Por alguna razón debía continuar viaje. Permaneció sentado un par de kilómetros más. La contemplaba alerta, listo a cambiar su mirada en el instante que ella abriera los ojos. Entonces sospechó que era absurdo sobrepasar el puente del río hacia los interminables prados, a cambio de la cobardía de sólo mirar, absurdo y enfermizo como en el mirar de los borrachos que subían al tren todas las noches. 

Luego, comenzó a ver las cosas de otra forma, en realidad era un imbécil y quizá ella alguna mujer inaccesible, perversa, con aquellos labios que parecían decir bésame si te atreves. Tenía que haberlo hecho antes, tenía que hacerlo ya. Protegido por la penumbra que generaba la cortina de pinos, se abalanzó sobre ella rozó sus labios y corrió hasta la puerta. Saltó a la tierra mojada y repetía: Lo hice, lo hice, mientras trataba de encontrar equilibrio entre las piedras. Rodó sobre la hierba húmeda, se agazapó tras un tronco hasta que el tren sobrepasó el puente de hierro.

 

Unos minutos después comprobó que nadie lo había seguido, que ni siquiera la mujer se asomó a la ventanilla para reconocerlo y acusarlo de pervertido en otra oportunidad. El valor que casi no reconocía en él lo había llenado de certidumbre, a partir de ahora su vida iba a cambiar. Una noche, quizá mañana o el próximo mes coincidirían en el tren, y ya ni siquiera tenía que ser un vagón en penumbras y casi vacío, como hoy. Entonces sí le diría, hasta esto del beso, que a él le pareció un acto de locura buena y ella lo iba a entender así, porque seguro vivía esperando un hombre como él y quizá ahora sonreía despierta por la sensación en los labios.

 

Regresó al pueblo siguiendo el camino paralelo a la vía férrea. La soledad y la penumbra, pero no tenía miedo. Pensaba en la mujer y sonreía con aquella cara que nunca perdió los rasgos de niño. Iba imaginándolo todo, desde su rostro lánguido hasta el encuentro futuro, sin imaginar que ya ella estaba muerta.

Es un cuento de,

Alejandro Cernuda

 

Hola, amigos, qué os ha parecido el cuento de Alejandro... espero que os haya gustado, al menos, tanto como a mí. Como poco da qué pensar, a mí, incluso me hizo recordar a alguien que decía que yo era una auténtica "golosina..." al parecer, hay cosas que nunca cambiarán, maneras de mirar que convierten en víctima y verdugo alo mirado... a la mujer le tocó el papelón (entre otros) desde el origen o el genesis de ser causa de pecado y provocar efectos perturbadores en los sentidos... y hasta pérdidas de razón, que  veces, hasta nos cuestan la libertad y la vida (¡porqué seremos tan provocadoras!)

Pero a lo que iba, (aunque no lo parezca) es, a recomendaros a este escritor y su obra...

Alejandro Cernuda, tiene vocación y ganas de escribir... tiene chispa en sus maneras, provoca siempre, no es nada aburrido y, creo que, también tiene una gran voluntad y parece saber muy bien qué quiere... no sé si es aventurero, pero desde luego su vida parece una gran aventura; no sé si le va la comodidad y seguridad, pero desde luego, cualquiera diría que es prófugo  de ellas, seguramente, como todo ser humano tiene miedos, pero ninguno parece frenarle en su camino, así que, lo dicho: ojalá que los dos o tres visitantes  que pasáis por esta casa mía (y vuestra) os deis el gusto de  conocer  el arte de este buen hombre y buen escritor... es mi opinión y dicha queda. 

 

Y como guinda del cuento quiero dejar una frase de la admirada Marylin Monroe:

"Una mujer inteligente, besa sin enamorarse, escucha pero no cree y abandona antes de ser abandonada"

No cabe duda que la mujer del cuento era inteligente,.. ¿o no?

 

 

https://youtu.be/BhoQPzrPz7s

 

 

 

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post
A
Mil gracias, Flora, por publicar este cuento en tu blog, Eres, probablemente, la persona de este país con la que primero traté; y es curioso que luego de conversar y conocer a tantos aún no nos conozcamos personalmente. Del personaje no voy a hablar, como escritor te digo que me lavo las manos. Allá él si parece cobarde o ridículo. Los personajes tienen vida aparte al autor y muchas veces no son como lo imaginamos, sino que se empecinan en hacer de las suyas; además, sería discriminativo y errado pensar que un personaje protagónico debe ser positivo o inteligente. <br /> En cuando a Marilyn, no creo que el hecho de ser deseada la haya hecho infeliz, no es razón suficiente y creo que la mayoría de las personas que centran su vida en la belleza prefieren ser deseadas y no amadas, claro, antes de entender... Pero ella también fue amada, hay varios testimonios de la pasión que aún sentía por ella DiMaggio cuando ya estaba muerta y, supongo, no muy deseada. Estoy de acuerdo, sin embargo, en que un exceso de belleza puede volverse en contra de cualquier persona, aún por encima de su inteligencia. <br /> Un abrazo.
Responder
F
Ya te dije, Alejandro, que era yo la que agradecía la confianza, realmente siento que eres tú el que me ha ofrecido algo, soy yo, la favorecida; lo digo como lo siento (me encantó tu propuesta). Lo que dices acerca de los personajes, pues sí, supongo que sucede como con los hijos (o algo parecido) que hacemos lo que podemos, nada más... luego, ellos toman las riendas y de lo que pensamos que iba a resultar, pues nada ( o peor jejeje). El personaje de tu cuento, para mí, es un soñador, y como todo soñador, sueña lo que desea y tanto se llegó a convencer en sus fantasías, de lo que la mujer deseaba y necesitaba que se atrevió a dar un paso e ir más allá, a pesar del miedo que le impulsó, después, naturalmente a la huída...<br /> <br /> En cuanto a la belleza, la veo más como una ventaja, como pasa con el dinero,... depende del uso que le demos nos beneficiará o no, pero, naturalmente la responsabilidad no es de la cosa nunca.
.
Personalmente la frase de Marylin no me parece inteligente sino más bien triste. Imagino que le tocó aguantar a un montón de hombres que no la querían sino que sólo la deseaban. Bajo mi punto de vista es un handicap muy grande ser tan bella o bello. Y sobre el cuento, me gusta como está escrito pero el personaje me parece muy cobarde, fantasioso y ridículo.<br /> Para finalizar y abusando de tu confianza me permito rehacer la frase de Marylin a mi manera, jeje... "Una mujer inteligente besa si le apetece, escucha sin juzgar y nunca piensa en el abandono sino en vivir amorosamente el presente".<br /> Que tengas muy buena semana... besos.
Responder
F
Gracias, de verdad, por leer este cuento y por comentarlo... recuerda que los personajes de cuento pueden ser, primero lo que idee su autor y después lo que creamos los lectores, así que, me parece perfecto lo que dices :) Muy agradecida de nuevo ¡Muaskis!<br /> <br /> Y... Personalmente (yo) entiendo que Marylin fue desdichada, a pesar de y no por guapa... nunca fue lo que era auténticamente y esa, puede ser y es la mayor tragedia de un ser humano. Realmente pocos lo somos de principio a fin, solemos "fallar o parpadear" mucho jejeje... pero, es que algunas personas, son un parpadeo continuo y en su intimidad lo sufren sin apenas comprenderlo. Me tomé la molestia de leer muchas más frases de esta mujer y parece que tenía muy buenas teorías, pero no las practicaba en absoluto, o, puede que no fueran ni de ella (las frases) y, en cuanto a la frase que nos ocupa, yo aún la cambiaría más, quedaría tal que así:<br /> Una persona inteligente, besa si le apetece a ella (y a la otra persona) escucha de corazón y vive el miedo justamente.<br /> <br /> Buena semana también para ti y muchos besos :)