Es tiempo de Otoño... Y La Serenidad Reyna en mi mundo.
"Querer, es tener valor de exponerse a un inconveniente; exponerse así es tentar al acaso y es jugar"
(Stendhal)
Curioso ese placer de la paz interna, que nada o casi nada llega a tocar... siempre está el día a día que como gota nos llega a transformar sin altibajos, en paz.
Reconozco que tuve cierto miedo a salir de ese estado, de mi mundo tan íntimo y sencillo o, simple, pero hay ciertos placeres que nos tientan como a niños,.. siempre nos gusta salir al patio a jugar a todo con otros, nos gusta mojarnos cuando llueve y pisar los charcos... tomar algún caramelo que nos ofrece un desconocido, arriesgarnos a que nos lleve con él...
Algunas veces pasa, sí...que quieres, aunque otros no quieran y, aunque te da miedo acercarte a ese capullo, (que no logra abrirse) por si una de sus muchas espinas se te clava, vas y te acercas y le besas las puntas, y saboreas una savia bastante áspera... casi es ley, que la bruja fea consiga atraer, a pesar del miedo, a los curiosos niños, como a la abeja su flor...
Cuentan, que algún día todo se sabe. Me imagino que llegan vientos del pasado murmurando todas esas cosas de presentes ya olvidados...Cosas que hicimos o dijimos, con las que herimos, casi siempre, sin querer.
El tiempo es viento,... vientos demasiado crudos a veces, si llegamos a comprender y sentir; por lo que es tan necesario, llegar a hacer las paces con la culpa y el resentimiento... entendiendo que el cariño no es castigo sino regalo del cielo, de un cielo propio, interior...
Hemos de saber consolarnos, de todo, nosotros mismos, por si acaso, porque también otros,hoy, como nosotros, ayer, son portadores de esquinas con las que tropezaremos, tal vez...
Es un acto de amor hacia nosotros, Cultivar la paz que viene a levantarnos cada amanecer y que duerme con nosotros cuando viene a ponerse el sol.
Acércate ola a mi orilla… ahí dejé todo lo que creé, todo lo que ayer soñé, el tiempo que que no pasa y te mantiene niño, la luz que no se apaga guardándote de los miedos...y la suave caricia del vuelo del ángel; aquél de mis sueños... Acércate Ola que tú puedes borrar todo lo que ayer soñé.