Es tiempo de Otoño... Y La Serenidad Reyna en mi mundo.
/http%3A%2F%2Fimg.madreshoy.com%2Fwp-content%2Fuploads%2F2016%2F06%2Fmadres-e-hijas-Copy.jpg)
La vida aquí, en este lugar, es eso que gusta;
eso que nos inspira a soñar,
aquello que anhelamos y aquello que nos hace llorar.
Lo que nos enamora, lo que de un tajo o poquito a poco amola y esculpe...
Ella, de una manera y de otra, nos va tocando.
...
Me dijo ella, la vida, que no me arrepienta, que no me culpe, que todo está bien... que estuvo bien. Y es que un día quise ser la hija y la madre perfecta y cuanto más lo intentaba, más me dolía el alma, la vida y todo...
Y es que todo lo que no dejas libre, te hace esclava, te endurece y si lo fuerzas se rompe. Creí que me había roto que ya no merecía la pena vivir...
Me equivocaba, otra vez me equivoqué. Tuve que aceptarlo y darme otra oportunidad,
ver que la perfección es real pero; que no es la pretensión humana que nos enseñan a desear y perseguir como si allí se encontrara la meta, un premio...
¡el sentido de vivir, es vivir!, ¡vivir!
Vivir tu pena y tu alegría, ¡casi ná...!
....
Vivir, ¡qué gran experiencia es esto del vivir y qué desaprovechada...!
¡ojalá algún día nos pongamos manos a la obra y demos vuelta al calcetín!
Un día, un buen amigo me dijo que iba muy enraílada,... eso era cuando iba camino de la perfección...
le pedí que me lo explicase y lo hizo a las mil maravillas. Yo, naturalmente, necesitaba pruebas de mi delito y él me las presentó todas, estaba claro , era culpable... y mire usté qué paradoja que en este jucio no hubo condena, sino liberación...
Sucedió hace mucho, mucho tiempo, pero cada día lo agradezco y me voy sintiendo mejor...
Doy gracias, porque entre todo y Todo, me concedí la oportunidad de seguir viviendo aquí... porque después tuve más hijos, aunque algunos no llegaron a nacer, pero ellos saben de mí y yo sé de ellos y les amo, les respeto... y doy gracias.
Y doy gracias porque estando hoy aquí, no dejo de ser y estoy para mí y para esos tres tesoros que siguen conmigo, en este viaje del tiempo,
doy gracias, porque no hay otro lugar mejor donde hoy, aquí y ahora, yo quiera estar y ser
para servirles a ellos y compartir sus sonrisas y sus lágrimas.
(sin miedo a vivir)
/http%3A%2F%2Fwww.aralma.com.ar%2Fwp-content%2Fuploads%2F2014%2F05%2Fmama-con-3-ni%C3%B1os.jpg)