Es tiempo de Otoño... Y La Serenidad Reyna en mi mundo.
Peregrina, es el nombre común de una bonita flor: La Astromelia...

... que también es conocida por otros muchos nombres. Aunque los nombres y cómo te llamen, tengan su influencia, lo importante es lo que eres, o sea, sencillamente ser, humanamente, consecuente con lo que sientes... teniendo como presente la esencia que nunca dejarás atrás y serás.
Decían los indios vuriloches, que quien da una flor del Amancay (o astromelia) ofrenda su corazón. A quien quiere saber la razón, les cuentan que hubo una india humilde y enamorada del hijo de un cacique... y que para salvar la vida del amado, estando este muy enfermo; subió a la montaña donde el cóndor es el rey. Pues, en lo más alto de la cumbre crecía una humilde flor con la que hacer una infusión, que devolvería la salud a su amado... el cóndor, le pidió su corazón, a cambio de la flor... ya imaginaréis cómo acaba la historia, pero para que la podáis leer completa, pego copio y pego link
http://z4f1r0.blogspot.com.es/2011/02/astromelia-amancay.html
Por otro lado, también he leído que la astromelia simboliza la amistad duradera (curioso que, como humanos, siempre estemos agarrándonos al tiempo para sentir seguridad... ¿sabéis porqué lo digo? claro, cómo no, pos eso...!)
... perdón por el inciso, sigo:
y, cada pétalo, representa una de sus facetas importantes (aquí, también quede claro lo de "la importancia" jeje )
A saber:
Entendimiento, humor, paciencia, empatía, compromiso y respeto...
¡Qué más se puede pedir! ¡A veces, solo uno de esos apectos, bastaría...!,
¡cuesta tanto entenderse y poner buen humor...! (aquí sí hay que aclarar lo de buen humor, porque el humor está presente siempre, pero, no siempre es bueno)
Y lo de la paciencia y empatía, ¿hay algo más amoroso y saludable para uno y su próximo?
pues no digo que no, pero estas dos cualidades son de las flores más bellas y fragantes en un ramo, aún cuando no sean, sus colores, los más llamativos y no los valoremos a primera vista... pero; si nos damos trato, encuentros y convivencia, ¡qué importantes y qué necesarias...!
Para terminar, nos hablan de compromiso y respeto... estos dos aspectos, me da que están muy mal entendidos y peor tratados. No sé, pero cuántas veces, faltamos al compromiso, en nombre de una libertad, mal entendida (quiero decir, de una falsa libertad) ... y ´cuantas veces faltamos al respeto, "en honor a la verdad o porque somos sinceros por encima de..." como nos atrevemos a decir (¡penoso, siento!)
En lo esencial, somos semejantes... solo por eso, tendríamos que aceptarnos (aceptar, no obliga a comulgar, ¡porqué asusta tanto!) aceptar sin menosprecio o con el menor juicio posible, y; sobre todo, habría que darse cuenta y sentir, dónde van todos los desencuentros, traiciones, desesperaciones, separaciones, miedos... ¡¡¿dónde se clavan todas esas flechas envenenadas... que lanzamos? ¿afuera, dentro...? pero qué es afuera, y qué es dentro... (este capítulo de barrio sésamo nos lo perdimos... siento) ¿Existe algo fuera de nosotros? eso creemos... y nos hacemos la ilusión de echar la basura afuera... (y si es dentro como afuera, ya estamos como la tierra y el mar, contaminándonos con tanta como enterramos dentro)
...
A veces, decimos que no somos desagradables que, simplemente, los demás no se toman tiempo, un poco de tiempo para conocernos y tratarnos... " "si me aguantaran un poco más, llegaríamos a conectar aunque fuera un poquito"
¿No se nos ocurre pensar que igual puede decir el otro...? "que me aguanten un poquito y conectaremos... que hagan un pequeño esfuerzo por mí"
¡No hay nada más hermoso que hacer esfuerzos para uno y por uno mismo, de corazón... el corazón siempre responde! ( que estemos dispuestos a escuchar, ya es otro cuento :)
Siento que el miedo es un mal compañero, es, a veces, muy sutìl, se disfraza de cualquier cosa para colarse y alejarnos de las sonrisas (aunque fueran "de plastico") y de las "certezas" de nuestros semejantes... que pueden estar engañándose ( o no ), más o menos como nosotros.
Viajeros somos, caminantes dándose la mano (o la espalda...)
y una servidora, se confiesa además: Peregrina... y aprendiz de bruja :)
