Es tiempo de Otoño... Y La Serenidad Reyna en mi mundo.

"De dentro afuera,
Me espera otra mujer,
Que soy yo misma;
Me espera un corazón,
Mi propio corazón."
Estas bonitas estrofas pertenecen a una canción de Paco Ortega (cantante y compositor jienense -de Úbeda-)
La canción, la escuché por primera vez en una película argentina, cuyo título es Cleopatra... a Cleo, jubilada, ya, de su profesión, en un fin de semana le cambia la vida. Bueno, tendría que aclarar que su vida cambia porque ella cambia. Se podría pensar que los hechos que acontecen la llevan hacia el cambio. Pero no, eso es lo que acostumbramos a pensar... que los sucesos nos cambian y entonces nosotros cambiamos. Y puede, que aparentemente lo parezca, pero el cambio para ser auténtico, no ha de ser aparente o en superficie. El cambio real consiste en dar la vuelta al calcetín y surge desde dentro hacia afuera. Es como un caos que mueve todo de lugar. En principio es hasta trágico y también doloroso. Pero luego, en su momento, llega lo que yo llamo el reorden. Un orden natural y acorde con uno mismo, o Sí Mismo.
-Pero entendamos o aceptemos que el cambio, no es consecuencia del caos o revolución externa. Este tipo de cambio solo afectaría al mismo lugar donde se da, o sea, fuera. Y, realmente, eso no sería un cambio, solo vendría a ser algo así como "la calma después de una tormenta" y todo seguiría igual, o, incluso peor. Sería como esas historias de parejas, donde hay victima y verdugo. El verdugo, después de maltratar a la víctima, una vez satisfecho con su dominio y calmado; buscaría a la víctima, la consolaría y le diría, arrepentido, que eso no volvería a pasar. La víctima, cada vez más inconsciente y sometida, deseosa de que todo volviera a la "normalidad" seguiría igual, o peor, pero seguiría intentando que el verdugo estuviera calmado-
Hoy recordando la canción, me vino el asunto de la película y, salvando diferencias, lo comparé a este momento crítico que estamos viviendo a nivel mundial.
Y deseé con todo mi corazón, que seamos muchos, los que podamos, después del caos, ir hacia nuestro reorden y conseguir, junto con La Tierra, evolucionar hacia otra vida. Una vida, donde la violencia, el miedo y el caos, no tengan cabida.
Una vida en orden natural que y que , ella, sea la única ley necesaria y posible.

Ahora, os quiero presentar una flor esperanzadora. Es esta flor de arriba, la de las chumberas. Fijaos, nace en pencas llenas de espinas, ese es su mundo; pero ni se niega, ni niega lo que le rodea, aunque sabe protegerse... y además acaba en un fruto dulce y jugoso.
Al contemplarla, me llevó a recordar.
Pero os ruego un tantico de paciencia, porque antes de contaros qué fue lo que recordé e inspiró la imagen de la flor, quiero comentar algo sobre el origen del verbo recordar...
Copio y pego:
"Nuestro verbo recordar lleva dentro la palabra corazón. Viene del bajo latín recordare, que se compone del prefijo re- (‘de nuevo’) y un elemento cordare formado sobre el nombre cor, cordis (‘corazón’)"
O lo que yo interpreto como señal de un camino al que hay que volver como humanidad reordenada... volver a dejarse llevar o guiar desde el corazón. El camino medio, o del corazón, le llamaba Jesús de Nazaret
Y ahora sí, os comparto ya el recuerdo que me inspiró la bella flor de chumbera, con su ejemplo de sencillez y serenidad, pero tan prudente al saber protegerse tan requetebien.
Fué una advertencia del Maestro...
Y dijo el Maestro Jesús a los suyos:
He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos: sed pues prudentes como serpientes, y sencillos como palomas. (Mateo 10:16)
Estamos en momento crítico, como sabemos, y como comenté en la anterior entrada, más que nunca, la calma es esencial. La violencia no solo es inútil ante lo que tenemos alrededor, sino que acabaría "desanimándonos" y ahogándonos en la oscuridad. Es así como se han ido perdiendo muchas batallas y más de un alma.
Como advirtió El Maestro, seamos astutos y sabios. No nos enfrentemos entre nosotros, defendiendo partidos (todos son subordinados de un mismo amo) como partido, todos mienten... aunque haya también personas honradas que deseen hacer siempre lo justo y honrado.
No nos enfrentemos por pensar distinto, ni "por barrios", vamos todos en el mismo tren.
No nos peleemos por mantener un un privilegio que antes o después nos quitarán, igualmente, en cuanto les convenga. Al contrario, apoyemos siempre al otro y el otro apoye a ese,(otro) igualmente.
Infórmate (busca y encontrarás) de todo lo adecuado, para prevenir, ya que ellos solo saben hablar de miedo y anunciar desgracia y no se les ocurre aconsejar qué hacer para estar en las mejores condiciones... procura estar en paz o lo más sereno posible, porque si el miedo es contagioso, la paz y la serenidad, también... y mientras aquél baja tus defensas las otras, las elevan.
No abuses de informativos, de mascarillas ni geles... Evítalos cuanto puedas, son negativos para la salud del cuerpo y del alma.
Aprende a respirar... no hay nada tan efectivo como oxigenar nuestro organismo humano, en cambio, a otros contaminantes infecciosos, el oxígeno, los fulmina (quema) RESPIRA PROFUNDO TRANQUILAMENTE. retén un poco el aliento dentro. Después, muy lentamente (lo más lento que puedas) ve expulsándolo hacia fuera.
Sal a pasear a plena naturaleza, de vez en cuando, disfruta de ella conscientemente, no enganchado al móvil (ni con música) procura hacerte uno con ella en cada paseo. También con los demás; te entiendas o no con ellos.
Cuando llegue el calor, camina descalzo en sitio seguro y natural... o pon tus palmas en un árbol grande y añoso, "descárgate" y dá las gracias.
Haz ayuno de aparatología wifi... desconecta cuanto puedas
Escucha buena música (chunda chunda no jaja)
lee cosas que alimenten tu espíritu, que lo animen, que abran tu mente, que la relajen
Siéntate en silencio algunos minutos de vez en cuando...
Cuida de ti, y de todo, dentro y fuera del hogar... procura un hogar agradable a los ojos y al alma. Te hará sentir serenidad.
Déjate inspirar y no tengas vergüenza de compartir lo que salga de tu corazón, si alguien se ríe, dile: " de nada" jeje
No te guardes nada que quisieras recibir de los demás, de la naturaleza, del alma...
y menos que nada, no te guardes el amor ¡AMA Y NO MIRES A QUIEN!
igual lo desarmas y se une a nosotros... a descansar en paz y tan contentos :)