Overblog Todos los blogs Blogs principales Estilo de vida
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Es tiempo de Otoño... Y La Serenidad Reyna en mi mundo.

Publicidad

Un mandala para circular internamente hacia la inocencia...

 

 

 

 

Las primeras noticias de los mandalas las encontramos en las culturas orientales. Al parecer el objetivo de estos es el apaciguamiento  y cese de pensamientos para entrar al estado meditativo.

Según el sanscrito, mandala significa círculo

 

 

Ejemplo:

El taijitu, es el nombre del símbolo del yin yang. Estas dos energías o fuerzas, representan lo femenino (yin) y lo masculino (yang).

 

 

Cuentan que los hindúes fueron los primeros en usarlos como herramienta espiritual.

 

 He comenzado; esta entrada, hablando  sobre ellos porque en el ejercicio de meditación,  hoy,  os voy a proponer  tomar uno como herramienta. Pero no voy a profundizar más en ellos. Si alguno de vosotros está interesado en este tema, ya sabéis que es fácil, hoy día, encontrar información haciendo uso de buscadores en internet (por ejemplo, la página en la que encontré lo que comentaba más arriba sobre ellos, esta: https://www.significados.com/mandala/)

....

 

 

Bien, voy a intentar explicarme lo mejor que pueda para este "juego" meditativo... ojalá me venga la mejor inspiración.

La meditación,  se comienza desde dentro de nuestra "íntima casa"...

 

sentados o echados. Inspiramos y espiramos profundo, dos o tres veces, como parada o símbolo de que salimos de un asunto y entramos a otro.

 

 

Ahora ya estamos dentro de casa. En esta casa no vive nadie más, solo uno mismo consigo. Como estamos atentos, nos damos cuenta de que entra mucho ruido desde afuera.

 

 

¿Por qué?

 

Enseguida vemos que tenemos la puerta y las ventanas (todas), abiertas.

 

Tranquilamente, sonreímos comprensivos, ( ay, no se puede vivir tan entregado a lo foráneo) y vamos cerrando, primero la puerta de entrada ( que no entre nada sin ser invitado, please). Luego,  atentos a lo que hacemos, vamos cerrando una a una todas las ventanas y contraventanas.

Ya, se ha hecho el silencio, por fin; pero también ha quedado todo en penumbra...

pero; no pasa nada, nuestra casa tiene su propia luz interior y aún más natural y saludable que la del sol, ( con perdón a la estrella fabulosa)

 

 

 

En el centro, de la casa hay un gran jardín, circular e inmenso... es un auténtico paraíso, exclusivamente, creado para nuestro uso privado.

 

¿porqué entonces la penumbra?

 

Bueno, pues es que, este, es independiente de la parte más externa o comunicada, directamente, con lo exterior. Este jardín, es además lo más sagrado de ella (nuestra casa) y  por eso, está protegido por muros. Eso sí, estos, tienen ventanas a su alrededor y una puerta  de acceso.

 

Así que; ahora, toca ir abriendo esas ventanas  para que desde ese mágico lugar, entre la luz, y el sonido necesarios...

 

 

una vez abiertas las ventanas interiores, la penumbra queda abolida y estamos abiertos a lo más íntimo de nuestro ser...  ¡qué bien!

 

Pero hay más, porque antes o después, también abriremos la puerta y entraremos a ese jardín, ¿O no?

ese lugar que ya conocemos y que entretenidos en lo externo hemos tenido cerrado y olvidado.

 

Decidimos abrir la puerta y entramos...

Ahora, ya, dentro de nuestro particular paraíso o refugio, nos dirigimos al centro del centro(o sagrario), donde hay una gran fuente natural de aguas sanadoras, cristalinas y donde, si queremos, nos podemos, A-nimar, refrescar y beber, mientras los rayos de luz nos traspasan con su cálida y amorosa luz.

 

Cuando quieras terminar la meditación, serenamente, sales del agua (si entraste) y recorres el camino de vuelta... pero esta vez,  al salir del jardín, (ese lugar sagrado y tuyo), no cierres la ventanas, solo la puerta. La puerta, sí. Y deja establecido que, solo tú puedes abrirla y entrar a ese sagrado recinto.

 

Y tranquilos, porque por las ventanas no  puede entrar nada indeseable. La misma luz que sale por ellas, frena todo lo ajeno a esa vibración energética. Las ventanas, solo están para aceptar voluntariamente, (si ese es nuestro deseo), mantener abierta la comunicación con ese lugar de luz e inspiración. Para que siempre que cerremos  la puerta y ventanas externas, nuestra casa siga iluminada verdaderamente, y comunicada, en todo momento, con nuestro ser auténtico e imperturbable.

 

 

¿Que dónde está el mandala?

El símbolo de la casa es el cuadrado. En el centro, el jardín, es un círculo. En el centro del círculo, otro círculo más pequeño que es la fuente. La fuente abierta a la luz dorada (o como os sea inspirado) llegada de lo Alto.

Los lados del cuadrado con las ventanas y la puerta. El círculo central,o jardín. también con sus  ventanas y puerta simbólicas como cada quien lo imagine.

 

Naturalmente la casa y el ser, es uno mismo, con sus partes más externas hacia lo exterior y las internas hacia lo más profundo y sagrado (casi siempre olvidadas) y pocas veces tenidas en cuenta conscientemente.

 

Por eso elegí dejar las ventanas del jardín abiertas y equilibrar así en consciencia.

 

No sé si lo habré explicado bien para todos. En cual quier caso, pensad que  he dado, solo, una orientación para que cada uno cree su propio mandala. A mí, este, me vino así,(un regalo) no fue pensado... y me alegra su sencillez, porque no soy una maestra del dibujo jaja, de hecho, tendríais que verlo,... conforme llegó a mi mente, cogí el primer papel que tenía a mano (un comunicado del ayuntamiento de mi ciudad jaja) y halaaa a dibujaaaarrrr... un cuadrado el cŕiculo  (bueno, este, sí salió de lujo, cuasi perfecto, diría que no lo hice yo, la primera vez que me sale así de bien jaja)

y náquetoytancontenta como niña con juguete nuevo :)

 

 

Gracias por vuestra incondicional compañía a tóslospresentes.

 

https://youtu.be/Rk_sAHh9s08

 

 

 

 

 

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post