Es tiempo de Otoño... Y La Serenidad Reyna en mi mundo.
/image%2F1565036%2F20210226%2Fob_56e29d_20210219-122619.jpg)
Tenemos luz y tenemos oscuridad. Tenemos el día y la noche. Y según sea verano o invierno, los días y las noches se alargan y se acortan... Es cierto que en estos momentos la noche es más larga; pero veremos como poco a poco va clareando. Sí, ya sé que los noticieros gritan que se está apagando el sol y que el futuro será aún más oscuro... pero que no se asusten las gallinas, que el gallo seguirá cantando cada día en su momento. Las gallinas son miedosas y cualquier cosa las alborota se asustan y dejan de poner huevos e incluso llegan, algunas, morir de susto. Todo porqué, por vivir (enunsinvivir) en un mañana en un futurible alentado de boca en boca ¡ay, señor, qué malito es el estrés!
No, no se puede vivir en paz imaginando y suponiendo los hechos terribles que pueden sobrevenir... la confianza es fundamental.
Hoy, hay un problema de información... ahora son muchos los que entran en pánico, por las noticias de muertos y enfermos que se dan. Lo terrible, es que el miedo que sienten, estaría fuera de lugar si miraran las estadísticas de otros años. Han habido años peores, sin ir más lejos, el 2020 no fue el más alto. Creo recordar que hay que ir cinco años atrás (2015) para encontrar uno con menos. Pero claro en ningún año nos han ido relatando día a día, mañana, tarde y noche, las noticias de los muertos, o enfermos de una u otra enfermedad. Quiero decir, que si hicieran eso cada año, ir relatando eso, cada año, estaríamos tan tranquilos, porque la información anterior era más elevada en muertes.
Osea, que el miedo viene por el cambio que ha habido a la hora de informar de... antes, apenas nada y ahora todo el rato pisoteando el trigo...
No, no estamos en un mundo santo, ni sensato... estamos en el mundo del engaño. Una vez, me contaron un cuento donde alguien sabio, siendo consciente de ello, para que todos los seres humanos pudieran defenderse y conocer la verdad, la puso dentro de cada corazón. Así; cada uno la tendría cerca para encontrarla y poder usarla en su bien y el de Tooooodooooossss...
Hoy, alguien estupendo, pero muy joven aún y con poco camino recorrido, con cierta tristeza me dijo:
"... miro a mi alrededor y me considero una excepción, así no podré cambiar el mundo, en todo caso mi mundo"
¿Acaso hace falta más? ¿acaso no es suficiente con "tocar y arreglar" en lo necesario nuestro "pequeño mundo"?
Esta persona es entusiasta, con mucha energía y luz (aunque creo que no se da mucha cuenta de su gran fortaleza) no es cobarde (aunque no lo sabe) sin embargo le entra el pánico cuando piensa en "la posible escasez de la sopa diaria" comprensible, totalmente, siendo padre... bueno y también sin serlo, pues todos tenemos que tener, al menos, un mínimo de herramientas que nos permitan valernos, s i no es así, es difícil mantener el tipo. Y de eso se valen los organizadores "del evento 20-20 y sus continuando"
Estos, van dejando caer entre col y col un escollo; pero qué digo entre col y col no... entre escollo y escollo dejan caer, riesgos y dificultades... y apenas un respiro. No me extraña que la actríz Victoria Abril haya dicho: "¡ya está bien!" y alguna cosicosa más... (¡gracias Victoria ! por pensar, decir y actuar libremente, gracias)
¡Cuán dañino es el miedo! miedo en cualquier sentido... tanto a que se cruce el famoso virus (o lo quesea) en nuestro camino. O miedo a responder ante lo injusto. O a un castigo por desobedecer,como si fuéramos pekes... en fin que el miedo es una ruina para la vida (peor que cualquier cosa ya lo creo)
Nuestra amiga, se ha enfrentado a él, ha abierto la puerta y lo ha empequeñecido (¡a hacer puñetas! "¡ya está bien!" le dijo)
... y también hay otras maneras, (puertas)seguro que cada uno tiene posibilidad de encontrar la suya. Yo pensé que lo mismo que al fuego lo aplacamos con agua; el miedo ha de tener su líquido apaciguador también...
todo tiene su remedio,¡¿ o no?
A ver, la mía es sencilla, aunque como todo lo sencillo, hay que estar a la que salta para no tropezar.
Una vez, escuché algo que me impactó y que siempre procuro tener presente, sobre todo, cuando me asalta el miedo...
la cosa es que en una charla o conferencia de un monje ( o algo así) un escuchante le preguntó, qué haría si al ir caminando por un puente se encontrara con alguien subido a la barandilla a punto de suicidarse. El monje se quedó callado y no contestaba nada. El preguntante, harto de esperar respuesta más o menos, dijo:
"qué pasa, que no sabe qué haría"
a lo que el monje, más o menos, dijo:
"eso mismo, no lo sé. Si llega a suceder eso, entonces y no antes" ya veré qué hago"
Y es que los supuestos son, los que; las más de las veces, crean nuestro personal infierno.
Entre lo que nos cuentan que va a suceder y la imaginación que le ponemos, nuestra paz y libertad se desvanecen...
La estrategia de los creadores del evento es asustar, para dejarnos sin ganas, sin poder, sin alegría, sin serenidad, sin verdadera visión de la realidad y lo que sucede.
La mía es, vivir cada momento serenamente, compartiendo lo mejor de mí, haciendo todo lo que se puede para mejorar "mi; nuestro, pequeño mundo"... sin pensar en mañana, si no tenemos trabajo, si nos detienen por esto o aquello, si nos ponemos enfermos, si se apaga el sol, si... o sea, sin aumentar ni crear más miedo innecesario...
... confiando en que no estamos solos, ni locos ni somos "malagente"
¡Somos Seres Estupendos y Somos testigos unos de otros, ÁNIMO!
... y, aunque algunos no lo crean, somos bastantes, o sea: SUFICIENTES ;)
...........................................................
Y ahora una de plantas (¡comparten tanta armonía y belleza!)
La imagen de arriba, es de una begonia recién nacida, (de dos hojas viejucas ) estoy contenta y agradecida. Os cuento la historia:
Begonias hay muchas variedades y mi hija tenía una que me gustaba mucho, así que cuando podó, me dió tres hojas, muy bonitas. Las tuve en agua hasta que echaron raíces... (tardan bastante) y luego las puse en una maceta con tierra. Ahí ya llevaban casi cuatro meses (una barbaridad) y nada, no echaban ni un hijuelo. UNa de las hojas se secó y la retiré. Y pensaba que las otras dos correrían la misma suerte, pues cada vez estaban más estropeadas y sin echar nada... aún así, me daba pena retirarlas y usar la maceta. Seguí esperando pero; más, a que se secaran y no cortarlas frescas aún. Uno de estos días, fuí a la habitación "hospital de plantas" y no me lo podía creer... "¡¿es cierto lo que veo o lo estoy imaginando por la fiebre!? (estaba, una, con un flemón y malucha) ¡pues no eran delirios, nooo...! las hojas cuando se quedaron dos (parejita) se ve que se enemoraron y han tenido un retoño. Como podéis ver esta historia tiene su moraleja:
"Tres son multitud" jeje Y donde hay amor hay esperanza y vida... CONFIEMOS.