Es tiempo de Otoño... Y La Serenidad Reyna en mi mundo.
Las ideas y emociones crean movimiento... Vanvolean el yo o la persona. Y el amor, es el que pone el acento en una dirección u otra.
Existe algo así como una esperanza viva y potencialente latente que está siempre presente, peresenciando todo acontecimiento interno o externo, cual vigía.
¡Y, cuántas veces soñamos esperando que algo surja y suceda!
Algo capaz de cambiar una situación o, almismo mundo que, a veces, mirado desde muy cerca nos abruma o preocupa demasiado.
Otras, es en nosotros mismos donde ponemos el matíz e indicamos un nuevo rumbo, con el íntimo anhelo de cambiarnos...
Es como un deseo profundo de madurar, de crecer, de saber observar mejor... Porque al mirarnos, nos sentimos "pobres"
Tal vez, no se trata de ser mejor, solo de ser algo distinto, algo que nos haga sentir más auténticos.
No sé porqué, siento que, no siendo malo, puede que esos momentos sean aquellos en los que el miedo esté más presente... Acusando, juzgando y, en esos momentos, es cuando más amor propio hay que sacar a la luz, cuando más benévolos y comprensivos hemos de ser con nosotros mismos.
"Quiéreme cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite"
Autor: Robert Louis Stevenson (Frase de su personaje el Dr. Henry Jekyll.)
A momentos, a días y más como fruto de meditación que como razonamiento, observo que los cambios, casi siempre nos dejan dentro del tiesto (casi igual) aunque parezca que nos atrevimos a salir de él.
Nos puede parecer que algo cambió, cuando solo cambió eso, el tiesto, la forma o el tamaño... Algo así como cuando tranplantamos un geránio de una maceta a otra.
Y siento que el verdadero cambio se puede dar solo si dejamos cualquier molde atrás... Como cuando tranplantamos el arbolito en campo abierto.
Desde ayer, guardamos potencialmente esa semilla que, antes o después se manifestará libre de formas convencionales y nos hará libres, internamente, en en el mundo de las formas y apariencias.
Supongo que eso que llamamos nada o vacío es la fuente natural de toda mente, cuerpo y espíritu de vida.
Que provehe tiestos, así como la posibilidad de engendrar y darnos a luz en la propia naturaleza o tierra... a campo abierto, ilimitadamente, incluso estando dentro, aparentemente, del tiesto.
Alguien, hace unos días, me comentaba, que en apriencia tenía todo: Trabajo, pareja, bienestar, salud, juventud, economía buena... y, sin embargo, sentía un gran vacío.
Creo que es el misterioso vacío, lo que precisamente nos llama a eso mismo. A plantarnos ahí mismo, a nuestra propia siembra de amor... El único amor capaz de llenar el misterio de ese vacío latente.
Mientras tanto, supongo que hemos de ser comprensivos sin comprender y querernos más a nosotros y a los demás, cuando parezca que menos lo merezcamos, porque será cuando más lo estemos necesitando.

109.- "Quiéreme cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite"
(Recomiendo leer el artículo que enlazo, aquí arriba. Espero que sirva)