Es tiempo de Otoño... Y La Serenidad Reyna en mi mundo.
El amor,parece o se nos hace complicado... Pero es tan fácil amar y dejarse amar, si no esperamos que nos amen de un modo especial o como nosotros deseamos, -de esa forma que nosotros creemos que nos tienen que amar-
El amor es uno pero todos amamos a nuestro modo, humanamente hablando, que no es, muchas veces, el amor especial que desean los demás.
Yo te amo... Te amo tanto y tú... Tú no lo comprendes. Te Amo de la única forma que sé y puedo yo amarte: Inmensamente, a mi manera. Una manera indescifrable, incomprensible e inaceptable para ti. Y, a mí, eso no me importaría si no fuera porque tú sufres. Pero, mira, yo no sufro porque tú no me ames a mi manera, aunque tenga que respetarme a mí misma y solo dar de mí y de sí, o recibir, en lo posible, dentro del libre albedrío del corazón, este, que yo habito y me habita...
Dentro de la inmensidad del amor está mi parte humana, egoísta y a veces, torpe aspirante a sus sueños, que la llenan y habitan, haciéndola bailar en la tierra como en el cielo... Mi carne de otoño ya, no da más, cariño mío, aún sintiéndose fresca por el regalo que ofrece un poco de rocío generoso, la escarcha ya me cubre lentamente y mi calor se me queda dentro muy adentro, llenándome sin desear nada más...No busca nada porque de algún modo siente que tiene todo y... Y, aún así, mi piel ya fría, también te ama.
Si el otro no nos ama de la manera que nosotros esperamos, pensamos que su amor no es amor, que es otra cosa... Esa cosa indeseable para nosotros a la que buscamos cualquier otro nombre menos el de amor... y nos enfadamos con el otro y nos entristecemos por nosotros, haciéndonos desdichados a nosotros mismos buscando la culpa "allá" cuando, lo evidente es que lo que nos falta y anhelamos viene de muy adentro.
El amor en sí lo contiene todo, todo el cariño, toda la ternura, lo más generoso y entrañable.. Es continente de Lo conocido y desconocido de un ser que te lo ofrece de la única forma que sabe, que puede...
Por eso, no pidas más de lo que te trae...
Solo puedes aceptarlo, difrutarlo, celebrarlo... , amar sin límite sin más esperanza, por más que, El Amor, cual Rey Mago, no nos traiga el juguete esperado y deseado.
(Mil Bendiciones junto con este amor raro)