Es tiempo de Otoño... Y La Serenidad Reyna en mi mundo.
Me cuesta… me cuesta mucho escribir de mi padre, lo tengo por dentro como en sangre y arena… todo, en parte, me hace una con él. A veces, he sentido que mi sangre era más suya que mía… eran otros tiempos, tiempos, en los que la ignorancia nos hace creer que otros son más responsables de nosotros y nuestros modos, que nosotros mismos.
Mi padre me viene de adentro, de más allá de la carne, pues está conmigo en el misterio, en el espíritu… cuando él parta, seguirá también conmigo y, cuando parta yo, partiremos juntos, aunque nos quedemos por nuestra tierra, en nuestros niños, casi siempre más queridos que amados… frutos de la tierra, del ego, de la querencia y por la ley del espíritu.
¡Cuánta historia me ha legado, cuánta comparte, también, conmigo…!
Siempre ha sido un buen guía.
“Hay que aprender de todo, niña… mira lo que yo hago” me decía… “de lo que te gusta porque te gusta, toma ejemplo para hacerlo. Y, de lo que no, porque no te gusta y tienes que aprender a desecharlo”
(aunque intentaba convencerme de que todo lo que hacía era bueno para mí, ya sabía él que no lo conseguía y se quedaba, pues, más tranquilo jeje)
¡Tantos recuerdos… buenos y menos buenos; pero convenientes por eso de saber de donde vengo y no olvidarlo.
Mi padre, hoy por hoy, ya es un hombre mayor,
por edad podría ser un anciano; pero ni lo es ni lo parece… dice que, “hasta el rabo todo es toro” así que sigue vivo y por tanto viviendo.
Mi padre es humano, muy humano… y le agradezco que me aceptase en su vida como hija y le quiero, le quiero muuuchooo… Se lo he expresado en mil formas y dicho no sé cuantas veces, pero hoy, encontré una forma nueva, bueno, más que nueva desconocida por mí,
se expresa con una sola palabra;
con esta palabra hindú:
Namasté
Namasté viene a significar algo así:
“Yo honro el lugar dentro de ti donde el Universo entero reside. Yo honro el lugar dentro de ti de amor y luz, de verdad, y paz. Yo honro el lugar dentro de ti donde cuando tú estás en ese punto tuyo, y yo estoy en ese punto mío, somos sólo Uno.”
Y más allá de todo, a mi padre lo honro por ser mi padre en este viaje.
(Gracias padre)