Es tiempo de Otoño... Y La Serenidad Reyna en mi mundo.
“Soy genial tal como soy”
Pues no solo ha sido “genial” este video (el que dejo bajo estas letras de "una desconocida yo", ha sido divertido. “Un monólogo humorístico” en toda regla ¡Quién lo diría…!
Precisamente hace unos días alguien que conoce muchas de mis caras, de las mejores a las peores, me decía:
“Eres maravillosa por dentro y por fuera.” Y quería que yo me lo creyera.
Había tanto amor y tanta sinceridad en aquella afirmación, que, realmente creí que lo sentía tal cual lo dijo.
Pero uno mismo por más que intente aceptarse, a veces no es fácil, o no sabes más bien, ¿Cómo se hace eso…? ¡Me lo digan por favor!
Ni aún echándole, echándonos, mucho amor, porque además, también existe el rechazo inconsciente, así que; si soy sincera, hace mucho que “solo voy y actúo a lo que salga” sin, muchas veces, poder saber si habré acertado “¿Esa soy yo o es una actuación automática, interesada…?” ¡Triste no?
¿Quién soy yo realmente, aunque sí sepa que soy tanto lo más adorable como lo menos, de mí? (mundanamente hablando, digo)
Creo que lo que cuenta el autor en el video es cierto…
Por mi parte siento que:
Tal vez, podemos limar actitudes dañinas, mejorar algunos aspectos pero no creo, o no siento, hoy por hoy, en que podamos dejar de ser lo que somos, humanamente hablando.
Es algo observable en uno mismo y también fuera. No es que yo me sorprenda mucho a mí misma, porque tampoco, una, siente que haya trabajado tanto como para no esperar chirridos de sí…; pero a veces sí me sorprendo más con otros. Otros de los que sí se puede decir que han trabajado mucho y se les nota, gente que eligieron un camino y esa es su única “ambición” y de pronto, un día, te sorprenden contándote algún “disparate”… Cuando les dices que no les crees, te dicen lo único posible para convencerte de que no están bromeando ni mucho menos: “Soy tan humano como cualquiera” así que…
Acepto que vamos madurando pero no sé, si realmente existe esa transformación de oruga a mariposa, que algunos buscan y esperan. No sé si el ser humano está en un proceso o proyecto semejante (jajaja, qué sincro, acabo de escuchar de fondo al entrenador del R. Madrid, ¿mouriño?diciendo que todos somos imperfectos) Conocí una vez a alguien que decía: Somos perfectos en nuestra imperfección.
Lo evidente o que siento es que en nosotros hay actitudes, inclinaciones bonitas y hermosas, como también todo lo demás menos hermoso. Y ya seas más o menos espiritual, más o menos practicante de este o aquél método, o de ninguno; todos tenemos nuestras caídas o ni siquiera eso, podemos ser inconscientes totales…
Y tenemos “nuestra gracia” que sin ser algo negativo puede no gustar a otras personas. Y como el ramillete de gracias es inmenso, naturalmente a bote pronto no se pueden ver todas o algunas, se requiere de tiempo y camino para que haya lugar a ellas, o a esa muestra, unas veces maravillosa y otras, terrible, para el que nos acompaña…
En uno de esos momentos compartidos, cualquier día te preguntan: “¿Realmente te gusta ese pintalabios?” y bueno, te quedas como así pero sigues, y “aguantas” el pinchazo.
Y otro día te dicen: “No puedo ni mirarte cuando llevas ese pintalabios”… Que ya, para una, es una declaración de guerra en toda regla y el que te acompaña pasa de ser un compañero a un enemigo.
Y… Todo esto porqué. Porque el otro no acepta “tu gracia” o sencillamente, no acepta cómo eres. Acepta algo pero no el todo humano que representas y quisiera cambiarte al gusto suyo, que tal vez no sea mejor que el tuyo, pero es el que cuadra a sus ideas o ideales personales y humanos.
Después de todo lo dicho, los que dicen saber algo más, dirían:
“Para que el otro te acepte tal cual, primero te tienes que aceptar tú”
No sé si eso es cierto del todo, lo que sí supongo que es más real es que si tú te aceptas... lo que no harías es, aceptar la declaración de guerra a los que no les gustan: tus ideas, tu estilo o tu pintalabios… y también habría más paz en los bandos que no se gusten.
(Es un milagro, realmente, esto de ser y no saber cómo lo haces...)
"Tiene la lluvia padre?
¿Quién engendró las gotas de rocío?
¿De qué vientre salió el hielo?
Y la escarcha del cielo,
¿Quién la engendró?
(Job 38: 28-29)
¿Por qué la lluvia moja y el rocío acude a rociarnos?
Tal vez porque, sencillamente, son agua y no pueden hacer otra cosa sino aquello que está en su condición ser.
(Flora...)