Es tiempo de Otoño... Y La Serenidad Reyna en mi mundo.
MAÑANA SERÁ OTRO DÍA
Arturo, al final, no tuvo miedo… Me pidió una última mirada antes de cerrar los ojos por él mismo. Después, como si todo estuviera calculado, exhaló un breve suspiro y sentí que sus manos ya no tocaban las mías.
Aún hoy, después de tanto tiempo, me cuesta aceptar que ya no está y, me cuesta, acallar la voz del corazón extrañándolo. Sobre todo en días señalados como el de hoy... -Unos que mueren, otros nacerán-
Hoy, nos confirmaron que el bebé que esperamos es un niño… y volví a recordar todo.
No puedo imaginar ser quien no recuerdo haber sido nunca, a pesar de lo que nos contó mi amigo. Pero sí he pensado, muchas veces, que la intensidad de la relación que todos mantuvimos con él, tenía que tener un principio lejano en un pasado desconocido; después de todo, pensar así es una especie de locura muy razonable no?…
Y, tal como hablé con Arturo, no me importaba quienes hubieran sido las personas que más amaba, ni quién hubiera sido, antes, yo misma… Lo que hubiéramos sido más allá de lo que hoy representábamos unos y otros en este mundo.
Un mundo, que parece cambiar de un día para otro siendo apenas distinto del de hace dos mil o más años... Porque, aunque parezca mentira, los sentimientos del ser humano siguen siendo los mismos. Nos llevan y traen los mismos vientos, nos remueve la tierra, como dicen: "su luz y su olor" y nos da vida el agua...
la sal de la vida habita al hombre, lo hace vagabundo en su casa y buscador de lo común y de lo extraño de sí mismo.
Como si nada, vamos entrando y saliendo a escena, los mismos pero distintos, … Quién sabe para qué; tal vez, con la única intención de jugar a la risa y el llanto; a la guerra y la paz; pero sobre todo, intentando crear ese final, perfecto y feliz, que pocas veces alcanzamos a soñar… Aunque nos guste demostrar, cual niños buenos, que podemos aprender a amar sin condición y perdonar de corazón.
…
Mi marido, interrumpió finalmente, mis pensares filosóficos…
Mi "has"
Se acercó con dos tazas de chocolate caliente.
-Ten cuidado que quema, cariño, y ten paciencia, golosa…
-Y mientras qué, habl…
No me dejó terminar la frase
-Ven aquí barriguitas... -me abrazó y me dio un beso de novela-
(omito detalles por delicadeza con los envidiosos:)
-Oye, ahora que ya sabemos que es un niño, porqué no pensamos algún nombre (me dijo mi "has")…
-Es que ya lo tengo pensado jiji–dije-
-¡Queee! Pero bueno ¡brasevisto! …Eso habrá que hablarlo, digo yo…
-¡Lo siento, querido, es un antojo jaja!
--Bueeno, siendo así… haber empezado por ahí, gorrioncito. Lo asumo.
-¿Y cómo…?
-Día, se llamará: Día
-¿Día...? Ya, claro, ahora lo pillo: “mañana será…”
-Sí, eso mismo, ... espero que el hijo sea tan listo como el padre jaja… Por cierto, de primer apellido llevará el mío
-¡Queeeé! ¿Otro antojo?
-No, esto es porque, el tuyo, no es tan bonito como el mío y…
-¡Calla, no se hable más! Estoy de acuerdo: El tuyo es más bonito sí jeje y además ¡me lo pido ahora mismo…! Jajaja
-¡Jajaja...Ahora, y el chocolate?
-Ahora, sí, y ya..¡ya estamos tardando,... venga, cierra la ventana que hay ropa tendida... y dale tiempo al chocolate pa enfriarse que está ardiendo todavía…!
The End
…………
¡GRACIAS, GRACIAS...! Muchas gracias, amigos, a los de hoy, a los de ayer y a los que vendrán;)
Si vuelvo, espero contar con vuestra infinita PACIENCIA.
¡Muasksssss!