Es tiempo de Otoño... Y La Serenidad Reyna en mi mundo.
Me contó, que dormía plácidamente, que incluso estaba soñando. Y que de pronto, un par de pitidos y una luz roja le sobresaltó...
había sido la batería baja de un movil, protestando por la terrible descaga y falta de energía que sufría.
Contó, que ya casi no pudo pegar ojo "¡¿qué estará pasando!?"se preguntaba... tuvo pánico y miedo, el corazón le latía demasiado de prisa. Cuenta que empezó a rezar la oración que siempre le sacaba de ese estado. Se sintió apenas mejor. Esta vez, no funicionó como otras veces, dijo... Insistía en preguntarse ¡qué pasará!. Tuvo la tentación de levantarse; pero al final, comprendió que era mejor, seguir intentando calmarse y dormir. Cuantos más estuvieran en paz mejor para todos...
La sincrónica alerta del teléfono,según relató, era, (o así lo sintió)la alarma de descarga y desgaste .
El que estaban sufriendo ellos en los últimos momentos de la espera.
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EMOCIONANTE”
“Fue el momento más emocionante de mi vida profesional.
Ese instante me hizo olvidar el frío, las noches sin dormir a la espera de que los cuerpos de rescate anunciaran que habían logrado hacer contacto con los mineros, la escasa comida y las extenuantes jornadas de trabajo bajo la presión de que es una historia seguida por millones de personas.
Ver al primer socorrista con su traje color naranja salir de la cápsula, en la que descendió más de 600 metros a través de un conducto, y observar cómo se paraba en pose de superhéroe frente a los 33 mineros fue una escena digna de Hollywood.
A mi alrededor las decenas de periodistas quedaron inmóviles, sin poder quitar los ojos de las pantallas, haciendo caso omiso de los teléfonos que sonaban o de las tareas que se suponían debían hacer en ese momento.
Todo el cinismo y la frialdad con la que muchas veces los periodistas nos vemos forzados a enfrentar nuestro trabajo fue reemplazado por lágrimas y una sensación de estar en un lugar realmente privilegiado en un momento irrepetible.
Segundos después, decenas de camarógrafos se lanzaban sobre los familiares del primer minero rescatado y literalmente hicieron volar la carpa en la que el padre y hermanos de Florencio Avalos habían recibido la noticia de que él ya estaba sano y salvo en la superficie.
Ahí entendí que el mundo no iba a cambiar, el show debía continuar.
Pero nadie va a quitarme esos segundos de magia.”
http://es.noticias.yahoo.com/10/20101013/tts-oestp-chile-mineros-testigo-ca02f96_1.html