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Es tiempo de Otoño... Y La Serenidad Reyna en mi mundo.

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Meditar... ¡Qué bello cuando te miro con los ojos del alma!

 

 

¡Ay Señor dame paciencia!

 

 

En tiempos lejanos,  mi madre y yo, y posteriormente uno de mis hijos y una misma; bromeábamos con una expresión que a veces, suspirando muy profundo, mi abuela, expresaba. La frase o sentencia en cuestión era:

¡Ay Señor, dame paciencia!

 

Ayer, me vino de golpe, a la mente, esa expresión... y me acordé de algunos y de toda su familia que seguro, la parentela,  está libre de culpa del magín, que se vienen gastando aquellos algunos.

 

Además, como por otro lado,

 si algunos pueden, es porque otros quieren...

Y como esos otros, son una tremenda mayoría, (no diré de qué:/ ) pues...

pues me alegré mucho de no estar en ese grupo grande grande, mandé bendiciones para todos y me fui a confesar jajaja... quiero decir  a meditar.

 

Sí, creo que en estos momentos, esta práctica, es de lo mejor que podemos hacer,(un ratito al día, al menos) más que nada y más que nunca. Es muy necesaria hoy, y más pronto que tarde mucho más. Pues nos mantiene más centrados en lo importante y nos saca de malos rollos y malas ideas que lejos de ayudar ahogan más que los bozales.

Así que hoy, vuelvo a traer una entrada antigua, sobre este tema, para animaros a practicar(meditación) ya que nos ayudará a nosotros y de paso a los otros.

 

 

 

 

1. "En una noche oscura,
con ansias, en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!,
salí sin ser notada
estando ya mi casa sosegada."

(de Juan de la Cruz)

 

 

...

¡Qué bello cuando...!

 Cuando en una noche oscura se unen amado con amada.

amada en el amado transformada!

 

...

y dicen que son propicias para ello,... las noches oscuras;

por eso, hoy, traigo el tema de la meditación, porque de algún modo el mundo nuestro, todo él, vive una noche oscura.

 

Cuando conseguimos sosegar nuestra casa y podemos "dejar nuestro cuidado entre azucenas olvidado"

 

Hoy quiero cerrar mis ojos para el amor, para los que amo... para todos, humildemente.

 

 

Cuando cierras los ojos y tomas contacto con tu universo corporal... desde la punta de los dedos de cada pie hasta tu cabeza y la suave levedad de un cabello.

 

 

Parece tonto cuando lo dices, quizás... pero que "cosa" tan agradecida  tu cuerpo, que cuando se da cuenta de, que le miras, que le atiendes

  y  sientes  cómo siente él que le sientes ( valga la red...y el sentir:) comienza a vibrar más, como una novia primeriza, desde lo más profundo; como respondiendo a tu mirada y atención cálida. Es algo así, como si te dijera:

 

"¡Gracias, gracias por volver tus ojos a mí. ¡Gracias! siendo tú quién eres, por volverte, hacia esta, tu humilde mano,

hacia este, tu humilde pie; a esta "malalengua,..."  a esta pobre apariencia, ¡gracias, gracias...!

"¡cuánto tiempo ha que te esperaban estos hijos  desheredados, olvidados...!"

 

¿Recordáis este pasaje que sigue...?

"Dios te salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A ti Llamamos los desterrados hijos de Eva. A ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas."

Pues algo así es ese volver nuestros ojos, esa atenta mirada hacia "eso" que nos acompaña y sirve , ya antes de nacer,(desde el vientre de nuestra madre) hasta el último aliento y que además es medio  en la Tierra, para percibir y acercanos a lo que somos más allá de lo aparente... algo a estimar y guardar. Algo a educar y atender con ojos de madre, para que no caiga en "malas manos"

 

 

Sé que lo expreso en modo exagerado, pero lo hago así para, de algún modo, hacer ver lo que se puede llegar a sentir, cuando entras a observar o atender "algo" tan íntimo y tuyo (nuestro "animal de compañía"), algo que usas, pero a lo que tienes olvidado. Le exiges, incluso, inconscientemente, no lo miras correctamente, es como el gran paria de nuestra vida, condenado  al juicio de otros y al propio... y más, cuando más o menos, en una medida u otra, todos sentimos complejos  (imaginados y crueles) o vergüenzas por afecciones que nos hacen sentir débiles o menos que...

 

¿Recordáis cómo, no hace tanto, se ocultaba en una habitación con ventanas cerradas a los afectados de alguna enfermedad?

 

pues algo así hacemos tantas veces... .es tan doloroso como el desprecio de la madre por un hijo, aunque sea inconsciente. Ya digo, parece exagerado, pero es tan así, que muchas de nuestras afecciones, leves o graves, tienen origen en ese desamor propio.

 

Por eso, si comenzamos meditando por ahí, no solo nos relajará, sino que nos Re-unirá como ser-uno. Cuerpo y alma.

Nadie nos ha enseñado a aceptarnos. Agravado, además, con la idea de que somos solo, el cuerpo-ego. Un ego, afectado por tanto complejo de de cuerpo y carácter.

 

Y la meditación, es un querer quererse y reunirse consigo mismo, comprender la grandeza de ello (propia y ajena)

"mirarnos" con atención, aceptar que estamos presentes, que la Presencia está y ocupa su espacio.

 

Esa su  mirada con acento, va como acariciando, bendiciendo y restituyendo en el recorrido... comunicándose con todo lo que observa en ese "mirar y escuchar."

 

Observad que de e la misma manera que el alma necesita un vehículo humano para experienciar esta vida humana; ese vehículo puede ser, o es,  un puente de unión  y ayuda en la meditación... como ese punto por donde comenzar

 

Aquí, en esta vida, el cuerpo es el medio que usamos para todo, está en TODO y, TODO, está en él...

 

y, así pues, estando ya "la casa sosegada", nos puede resultar más fácil  meditar, ... salir a oscuras por la secreta escala...

2. "A oscuras y segura,
por la secreta escala, disfrazada,
¡oh dichosa ventura!,
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada."

 

https://youtu.be/jIgZ9rmKny4

 

 

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