Es tiempo de Otoño... Y La Serenidad Reyna en mi mundo.
"Las señales del alma llegan en silencio; tanto como entra el sol en un mundo oscurecido"
(dicho tibetano)

Iba paseando por el campo y disfrutando del fresco mañanero. No se veía un alma por ningún lado. Pensé:
"aquí estamos, la soledad y yo. ¿Y... quién acompaña a quién?"
No respondí. Seguí caminando. ¡Qué bello todo! -sentí-
Estiré los brazos, cerré los ojos y respiré profundo, llenándome de la energía de la naturaleza que me rodeaba... de pronto, algo húmedo se estrelló en mi frente.
"Va a llover"- pensé- al tiempo que tocaba esa gota sobre mi piel...
¡Pero qué mierda es...!" -exclamé-
Abrí, los ojos y miré mis dedos con aquellos restos de caquita de pájaro.
¡¡¡jajaja jajaja! Tuve que reír por no llorar y agradecer que " la miel" cayera en una esquina de la frente y no "entólabocabierta" que tenía "mirando" al cielo.. jajaja! "¡gracias "pajarrito" por tu compasión!"
Me limpié con el pañuelo humedecido en agua y seguí caminando tranquila, ("tranquila" jaja) aceptando que la naturaleza, sencillamente; es como es, sin máscara ni subterfugios.
El sol, de vez en cuando se ocultaba tras las nubes, "igual llueve; y estoy lejos del pueblo... no sé si volverme ya" pensé.
En medio del "silencio" natural, presentí como el sonido de algo distinto a lo que me rodeaba... presté atención y oí a lo lejos, el ladrido de unos perros, el silbido de alguien y una movida como de ovejas, a mi espalda. Me volví y, efectivamente; pude divisar un buen rebaño.
"Esto va a ser una señal" -pensé- así que decidí volver ya e ir al encuentro del pastor y los animales...
en un ratito llegué a su altura. Saludé al pastor y hablamos un poco, sobre las ovejas...
Me dijo que a todas las conocía por su nombre.
"Y para qué les pone nombre y las marca si luego...?" (le comenté).
y dijo:
"Para que también otros sepan que tienen amo, porque son mías y para que obedezcan cuando las llamo individualmente y no solo como rebaño..."
"¿y no le da pena, después, mandarlas al matadero?" (insistí)
Rascándose la cabeza, contestó:
"¿Es usté de esas que no come carne?"
"Sí como, sí, algo sí que como..." (dije, algo tocada)
"Pues para eso las crio, para dar de comer a la gente que come carne como usté y como yo... y como casi todos."
La respuesta, me dejó a mí, también, pensando (rascándome la cabeza) y decidí dejarlo estar pero; antes,
... antes de seguir mi camino de vuelta y teniendo en cuenta la fama que tienen las personas del campo, le pregunté:
-Dígame, qué cree usted, ¿va a llover , hoy, de mañana?
el pastor, sin dudar, me dijo:
"Puede llover o puede no llover."
Y sucedió así, tal cual me anunció el pastor de ovejas.
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Y, aunque parezca que no viene a cuento lo que ahora comentaré, está muy relacionado en algún aspecto, porque de vuelta a casa y después de la conversación con ese hombre, me vinieron estas reflexiones. Así que termino el relato de mi paseo campestre hablando del tema y concluyendo que no, no llovió aquella mañana.
Cavilaciones de fin de paseo...
ciertamente, preguntar o comentar con otro sobre cualquier tema, es adecuado y puede ayudarnos en nuestra aspiración, investigación, conclusión; (o no) siempre y cuando, no perdemos de vista que nadie, nadie; que no sea uno mismo, tiene la respuesta, aprendizaje, o lo que sea que quiere para sí (sí mismo).
Esta sociedad o sistema, nos ha "robado" todos los valores para ponerlos fuera de nuestras manos y corazón. Para hacernos sentir dependientes en todo...
nos ha desposeído de la propia verdad. Nos ha hecho creer que sin su sistema estamos perdidos. De ahí que cuando intentas despertar de esta pesadilla, muchas veces, sigas buscando fuera, en otros, una realidad distinta que acaba llevándonos tras falsos maestros y sus falsas promesas salvadoras..., pues estos, siguen el mismo sistema y te hacen soñar que sin ellos no puedes despertar ni alcanzar objetivos. Te prometen un mundo nuevo donde tú dejas atrás al don nadie que eres y te conviertes en "un alguien"... siempre cuando, mires todo a través de unos "ojos nuevos" esto es, los suyos (piden creencia ciega) jeje... en resumen, sin que te des cuenta, aceptas y firmas que renuncias a ti mismo y te entregas a otros estafadores, encantado de la muerte y creyéndote libre.