Overblog Todos los blogs Blogs principales Estilo de vida
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Es tiempo de Otoño... Y La Serenidad Reyna en mi mundo.

Publicidad

Cápitulo/2

 

2… Un recuerdo lleva a otro

 

 

3795596012_93a557c37c.jpg

 


 

  Cuando se casó Sara, amiga y compañera de colegio de mi madre, yo  solo tenía diez años.

  Había que viajar al pueblo y tuvimos que madrugar mucho, porque la boda, iba a ser temprano.

 

Aún estaba oscuro cuando salimos a la calle en dirección hacia la estación de ferrocarril…

 

Recuerdo muy bien el abrigo y los zapatos granates que estrenó, para la ocasión, mi madre. Y su cara… Aquél día, no entendía porqué, pero mi madre tenía una cara rara; cada vez que se reía parecía que iba a romper a llorar, y a mí, me dio por pensar que se sentía sola por no tener marido.

 

Volvimos pronto a casa. La ceremonia fue a las diez de la mañana, muy corta y después el banquete, que consistió en un desayuno: chocolate con churros para todos, licores para adultos, puros habanos para los hombres y cigarrillos para las mujeres... Cuando empezaba a entrar en confianza con los otros niños, me llamó mamá para decirme que ya nos íbamos.

 

En el tren, de vuelta a casa, aproveché para preguntarle si ella también se casaría algún día.

Me contestó que no sabía.

Entonces le dije que no entendía, y, empezó a explicarme que para casarse, antes, tendría que enamorarse de algún hombre y que también sería necesario que él se enamorase de ella… Me contó la típica historia sencilla y fácil de comprender para un niño de mi edad.

Pero yo; poco conforme, le pregunté si había conocido a alguien que le hubiera gustado para casarse.

 

“Lo hubo”, dijo- “una vez hubo un hombre, y después…, nunca más hubo otro”.Terminó de decir, poniendo cara  de chiste como queriendo hacerme reír.

 

Pese a todo, no di por terminado el asunto y continué:

 

“¿Y por qué no os casasteis,…tú no le gustabas?”-le pregunté-

 

“Bueno”. Comenzó diciendo, mientras sonreía y me guiñaba un ojo.

 

“Sí que le gustaba, ¡qué te crees! Pero pasó algo y se  fue con otra chica…”

 

Poniéndose ya seria, dio por finalizada la explicación diciendo:

 

”Tú aún eres pequeño para comprender algunas cosas, aunque te prometo que te contaré esa historia dentro de unos años… Cuando la puedas comprender”

 

Y, justo fue esa tarde de verano; aquella en la que nos levantamos pronto de la siesta. Aquella en que no comprendía porqué mi madre se alteró tanto al contarme “la muerte de un extraño”… 

Tarde, en la que parecía que mi destino tenía una cita, ineludible, cuando yo, ya tenía dieciocho años cumplidos.


 Mi madre retomó aquél recuerdo y me relató la historia prometida.

 

Ella, después que se relajó un poco y secó sus lágrimas, me hizo incorporarme.

A pesar de estar uno al lado del otro, parecía que se estuviera alejando poco a poco…Se sumergió en la memoria, como en un agua mansa e hipnótica. Su mirada quedó como colgada en el pasado, aislada de todo lo que no fuera pretérito. Iba como buscando la puesta de sol que marcó su vida y la partió en un antes y un después.

 

Comenzó diciendo:

 

“Me enamoré de él sin saber qué era eso, enamorarse.”

 

“Era muy joven y lo único que yo sabía, era lo que sentía…”

 

“Y lo que sentía era maravilloso, a pesar de que me hacía perder el control y el sentido común la mayoría de las veces. Él, en aquél momento de mi vida, era todo lo que yo  deseaba y creía necesitar, por eso, cuando descubrí que me correspondía, casi me estalla el corazón de emoción y dicha…”

 

“Nos hicimos novios formales en cuanto mis padres consintieron. Antes, intentaron hacerme esperar por mi juventud, tanto como, hacerme comprender los posibles dolores que me podría causar ser su novia y mucho más llegar a ser su esposa…debido todo, al afán y entrega que ponía, él, en su profesión. Que era también, su vocación: La fiesta de los toros…”

 

Después de estas últimas palabras, el silencio se desplomó, como una losa, sobre sus palabras, como queriendo borrar algo de la historia que estaba recordando.

 

Entonces lo comprendí, lo intuí, lo supe…

 

No fue la palabra, no fue la forma ni el tono, que ni me acuerdo. No lo sé exactamente…Tal vez, todo unido en el momento justo, hizo que encajase y pudiera verlo...

 

La hora en que nos habíamos levantado de la siesta, (las cinco de la tarde) lo que apareció en pantalla cuando mi madre puso la televisión; el comienzo de una corrida. La historia que contó. El cómo y dónde murió mi padre, en una plaza de toros… como digo, fue todo.

 

Comprendí, supe... El porqué lloró mi madre al recordar mientras yo creía que solo hablaba de la muerte de un extraño para ella.

 

Pero no, no lloraba por la muerte de un desconocido, lloraba la muerte del hombre aquél que fue su novio, y, al parecer, también mi padre.

 

Un hombre que era  y sentía suyo y que entre, un toro y yo mismo, sin conciencia de ello, le arrebatamos.

No habia duda,  estaba escrito  en su mirada…

 

Me miraba extraña y febrilmente. Y, al mirarla yo, recibí el latigazo, incontrolado, de su lamento y  su reproche…

Y mucho más. Fue como  escucharla decir, sin pronunciar ni una sola palabra:

 

“Sí, Arturo, lo vi morir dos veces."

 

“Murió, primero, en los brazos de otra mujer, la que te llevó en su vientre.

y después, en el albero de una plaza de toros”

 

… Aquella mirada no cesaba, me ahogaba y paralizaba, mientras seguía con su atormentada confesión:

 

“Aquél día, Arturo, brotó en mi alma algo incontrolable, oscuro y salvaje. Es lo que nunca antes te había dejado entrever y hoy, presientes certeramente…”

...

Desde luego, ese algo existía y se alzó entre ambos, a pesar del amor… Sentirlo, me dejó helado… Era como estar delante del más terrible de los enemigos. Algo que me señalaba como culpable, ante ella, sin que su razón pudiera interponer defensa alguna por la marioneta del destino que yo reperesentaba... Mi madre, que tanto amor me había dado siempre, en ese momento, solo sentía resentimiento y odio hacia mí.

 

 

Volver

 

 

 

 

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post
M
<br /> Hola, bonita, aquí me quedo con mi lectura del verano, distrayendo a la ciudad de mi presencia,  mientras te vas de vacaciones. <br /> <br /> <br /> Veo que la cosa se va enredando, jeje.<br /> <br /> <br /> Besis<br />
Responder
F
<br /> <br /> sí, jaja, es para mantener la tensión, sin enredo no hay gas o chispa.<br /> <br /> <br /> Besos<br /> <br /> <br /> <br />
K
<br /> Aaaaaaaaaaaaaaaay, que se me va de vacaciones (merecidas, seguro) mi mami Florita!!!!!...no te vayas muy lejos, revisa y, sobre todo, escribe, corazón, escribe y<br /> llenamé el alma de cosas bonitas.Te quiero mucho, sol, mucho, mucho!!<br />
Responder
F
<br /> <br /> Vacaciones saludables, diría yo;)<br /> <br /> <br /> Pero hoy, todavía no. Aguántame unos días más<br /> <br /> <br /> Miles de besos, Kori<br /> <br /> <br /> <br />
K
<br /> Ole, ole y ole tú, artista!!!!!!!...cuantas cositas bonitas guardas tras esas letras y esa sensibilidad que, a Dios gracias, hemos tenido el placer de acceder...ya<br /> cuento los minutos para ver cómo sigue la historia!!!!.<br /> <br /> <br /> Besitos, mi sol.<br />
Responder
F
<br /> <br /> Abre los bracitos, Kori linda: ¡Ahí va la montera, pa mi niña!<br /> <br /> <br /> Ojalá termine la faena bien porque se la he brindado a alguien tan especial y, aún más artista que yo, a pesar de su juventud: Mi amiga del alma, Kora;)<br /> <br /> <br /> Bueno, espero  (esperemos que lo pueda cumplir) publicar algún capítulo más antes de salir rumbo a otros puertos ("vacaiones"de verano jeje)... Pero en cualquier caso, donde esté, algún<br /> tiempo espero dedicarle al trabajo de revisión.<br /> <br /> <br /> Miles de besos y brisa fresca:)<br /> <br /> <br />  <br /> <br /> <br /> <br />
J
<br /> Bueno!!!<br /> <br /> <br /> Argumento de cine, sin duda. Cómo lo has enredado!<br /> <br /> <br /> Muy bien, querida amiga, aun que suene a reiteración me reafirmo, tienes talento.<br /> <br /> <br /> Abrazos<br />
Responder
F
<br /> <br /> Me guardo todos tus piropos, ese ánimo que me das, todo... ¡Gracias! Me los inyectaré en vena para seguir trabajando con entusiasmo ¡Muasks!<br /> <br /> <br /> <br />