Overblog Todos los blogs Blogs principales Estilo de vida
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Es tiempo de Otoño... Y La Serenidad Reyna en mi mundo.

Publicidad

Capítulo/3

 

 

262410337_3b61e9e1a8.jpg

 

Ramita de otro árbol

 

 

Aquél día,  a pesar del descubrimiento, supe menos que nuca, quien era. ¿De qué pasiones venía yo?  ¿Hacia dónde dirigir mis pasos después de...?

Sentí el rastro de dolor que la confusión  y la injusticia provocan en todo ser humano. Por primera vez me sentí solo, perdido ¿Querría mi madre volver a encontrarme?

 

Más tarde, solo, ya en mi habitación, a pesar de los nuevos sentimientos que acababa de descubrir en mi madre, me atreví a creer, nuevamente, en ella, sin miedo. Mi madre sí me conocía, me quería y sabía de mi inocencia pese a cualquier resentimiento involuntario. ¡Porqué si no me adoptó!


Siempre vivió para mí. Tal como me había dicho tantas veces, se sentía llena conmigo, de nuestra vida y con mi cariño. Ella me rescataría otra vez, era la única que podía ir alumbrándome, como siempre, en mi camino.

 

  

Pero sentí miedo -miedo por ella- porque no pudiera comprender que la aceptaba como era, también con ese dolor enquistado de su corazón humano.

 

A mí, no me importaba cómo llegué a ser su hijo, ni quién hubiera sido ella. O quién, pudiera ser más allá de lo que para mí representaba en este mundo... Ese mundo engañoso y tan aparente, que parece cambiar de un día a otro cuando apenas es distinto, en lo esencial, del de hace dos mil o más años...

 

Y presentí, que por encima de todo, tenía que seguir confiando. El mal momento pasaría para ella... Para ambos y, poco a poco, descubriríamos que nada había cambiado entre los dos. Si bien, yo no era sangre de su sangre,  sí era, la fuerza de vida de su propia fuerza y energías, o, como ella decía:


 “Tú eres un injerto del alma que me brotó como hijo.

Ramita de otro árbol, en mí, vivo”

 

 



Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post
M
Que bello Flora y que gran verdad, aunque no se haya parido, un hijo es un hijo siempre. Besos de luz. Esperando el siguiente...
Responder
M
<br /> Una vez pensé, como tu protagonista, que nadie está de paso, pero todo es transitorio.<br />
Responder
F
<br /> <br /> Pues no sé yo, pero si tengo que mojarme pues lo haría a la gallegaga (que paeso vengo de allá mismo) Sí, puede ser como dices, pero quién sabe si no<br /> <br /> <br /> <br />
K
<br /> Que bonito, tesoro...sigues creando incertidumbre por la historia que, amablemente, nos estás regalando. Gracias, sol.<br />
Responder
F
<br /> <br /> Gracias ti, eres muy genrosa siempre, amiga<br /> <br /> <br />  <br /> <br /> <br /> Besos...<br /> <br /> <br /> <br />