Es tiempo de Otoño... Y La Serenidad Reyna en mi mundo.
No hay mucha gente con la que me guste hablar, -pocosociable me siento-, o más bien: socia de nadie… Tal vez por eso, hay menos aún que quieran escusharme y por eso recurra, pues, al medio bloguero…
-No soy ninguna santa-
-Maybe if you... -un poco menos de genio-
Estaba desprevenida ¡y qué casualidad! -solo llovió sobre mojado-… … me quedé perdida y mojada, con aquella ola tan inesperada.
...
MEGUSTAESCRIBIR
Tengo más de un blog, por eso, porque me gusta escribir de flor en flor como abejita (hoy va de repetir muchas veces que me gusta escribir jaja)
La verdad es que hay que escribir por el gusto de hacerlo; pero además, esto de hacerlo en blogs, es como escribir un libro ¿no?. Sí, pocas veces se escribe para ti solamente. Quien escribe tiene un espíritu algo "exhibicionista y esperanzado" creo…Muestra y espera alguna reacción. Yo por supuesto, además, siempre, siempre, respondo a esas reacciones ¡cómo iba a dejar sin respuesta a alguien que me ha dicho, POR JEMPLO: “hola”.
Bueno es lo que a mí me pide ese espíritu comunicativo (y también pocosociable) que me regenta…jeje
Un poco esta; en resumen, (así como suena lo que digo), es mi forma, así me reproduzco en este mundo bonito y feo:
ESCRIBIENDO
...En este mundo (bonito y feo)las cosas no son ni lo que soñamos, ni lo que parecía podrían ser.
A veces, ni siquiera nos parecen buenas; pero casi siempre, -me atrevo a decir- nosotros podemos hacer algo, al menos, por nuestras cosas…
Y si no, tengamos presente que siempre habrá otra oportunidad, más días y más noches para pensar y coger brío en la próxima.
Hoy, a pesar de todo lo escrito, no he dicho mucho, no.
Más bien solo he dado vueltas al mimbre hasta llegar a lo que ahora comparto:
Hay cosas que juzgamos malas y no nos atrevemos a hacer, incluso cuando son cosas que podrían sacarnos de algún agujero. A mí me ha pasado algo así durante muchos años… Hace unos días, unos pocos apenas; decidí salir de él.
Aceptar que no todo lo que yo haga en el mundo ha de ser bendecido por el buen decir de otros y mucho menos por el propio, que era el que de verdad me afectaba e impedía tomar la decisión que al final tomé…
Hice lo que tenía que hacer -por mímisma- y he comprendido que prefiero, si llega el caso:
arrepentirme de lo que hice que arrepentirme de lo que no hice.
Como dicen: la caridad empieza por uno mismo;)
Yo soy mi mejor amigo, mi mejor hijo, mi mejor padre/madre y en definitiva, mi verdadero amante.
Después de haber sido largo tiempo mi "mejor" enemigo.
(Me alegro de haber comenzado a comprenderlo)