Es tiempo de Otoño... Y La Serenidad Reyna en mi mundo.
...CON UNA CANCIÓN:)
Como tantas veces había hecho de niño, miré impaciente el reloj:
Son las doce horas, un minuto y quince segundos…
¡Por fin, sonó el telefonillo…! Pulsé el botón de abrir y a mi paso, me fui directo hacia la puerta de entrada, para abrir cuanto antes.
Cuando se abrió la puerta del ascensor, ya estaba yo, cual galán de película, con una margarita en la mano, esperando para poder entregársela con mi mejor sonrisa:)
Mientras me abrazaba decía:
-¡Ay, abuelo, perdona el retraso pero…!
-Sí, hija, no te preocupes, ya sé cómo está el tráfico… y encima, con la que está cayendo… Pero ya estás aquí, que es lo que importa. ¡Estoy muy contento, curriqui, guapa!
-¡Qué flor tan bonita, abuelo, eres un sol! ¡Qué pena que ya los hombres no sean tan detallistas!
-¿Detallistas…? No hija, no es cuestión de eso… Es cuestión de cariño, de amor, de alegría, de dar gracias a la vida… Ya verás como cuando ames y seas amada, tanto tú como él haréis cosas parecidas… Bueno, dónde quieres que nos sentemos a desayunar, en el salón abajo o en la salita de arriba. Te advierto que arriba, está encendida la chimenea…
-Entonces, está claro, abuelo… Además, que desde arriba tenemos unas vistas preciosas…
-Bueno, ya verás… A lo lejos se ve la alameda del río con ese cambio de color que las hojas ofrecen en otoño. Desde allí y a la puesta del sol, parece que están encendidas ¡Un espectáculo, ya verás!
-Pues venga, vamos a subir todo… Supongo que habrás hecho chocolate a la taza, porque si no, no vengo más…
-Pues claro, mi niña… Además que a mí también me encanta, ya lo sabes. Y supongo que ese paquetito que traes, serán los buñuelos que hace mi hija adorada, especialmente, para su papá ¿no?
-¡Por su puesto, abuelo! Los hizo justo antes de que fuera a salir, para que mantuvieran calorcito… ¡Venga vamos al ataqueel…!
…
-¡Qué rico todo, verdad, abuelito?
-Sí, una delicia… pero sobre todo, hija, es tu compañía… Contar con ella de vez en cuando, me hace feliz, muy feliz…
-Bueno, tú ya sabes que esa felicidad, es recíproca; pero… Pero; también sabes, que siempre que vengo, espero algo más que tu compañía. Abuelo, cuéntame una de tus maravillosas historias, pero no cualquiera. Hoy elijo yo…
-¡Quéee…! Pero cómo es eso, ¡tú qué sabes...!
-Pues sé algo sobre una canción… Mamá, me contó que siempre que la abuela la escucha se le saltan las lágrimas, pero que también sonríe de felicidad. Y yo, he supuesto, que eso, tiene que estar relacionado con vosotros dos… Así que traigo la canción y la voy a poner ahora mismo, a ver qué cara pones:
Solo Llamé Para Decirte Que Te Quiero No es Año Nuevo que celebrar No hay corazones de dulce cubiertos de chocolate para regalar No es comienzo de primavera, ni canción para cantar De hecho, éste es solo otro día común No hay lluvia de Abril, ni botones de flor Tampoco sábado de bodas en el mes de Junio Pero esto qué es, es algo verdadero Hecho de esas tres palabras que debo decirte Coro: Sólo llamé para decirte que te amo Sólo llamé para decir lo mucho que importas Sólo llamé para decirte que te amo Y lo digo desde el fondo de mi corazón No hay buenos veranos, ni Julios calurosos No es luna llena que ilumine una tierna noche de Agosto Sin brisa de otoño, sin hojas cayendo No es tiempo en que los pájaros vuelan hacia cielos del sur No hay sol de Libra, ni Halloween, Ne es dar las gracias el júbilo navideño que transmites Pero esto qué es, aunque viejo, tan nuevo Llenar tu corazón como tres palabras no podrían hacer. Coro: Sólo llamé para decirte que te amo Sólo llamé para decir lo mucho que importas Sólo llamé para decirte que te amo Y lo digo desde el fondo de mi corazón
-¡Ay, abuelo… Perdóname, perdóname…! No podía ni imaginar que fueras a llorar así…
-No, hija, no te preocupes… También lloro de felicidad, pero es que, esta, siempre va mezclada de todo y, en el todo, están incluídos los dolores ¿Comprendes, mi amor…?
-Escucha:
-Los demás nos dejan mucho de sí mismos siempre -nosotros igual a ellos- y de todas las formas posibles, que; con el tiempo, llegan a despertar, en tu memoria, recuerdos en forma de aroma, de sabor, de versos y hasta de dolor… Sí, porque también nos quedan cicatrices de las posibles heridas que, con nuestra venia, pudieran abrirse ayer. Y, todos sabemos, a cierta edad, que el frío o un cambio brusco de tiempo, provocan que “aquello despierte” y vuelva a doler un poco… a pesar, de que un recuerdo sea dulce y tan especial como este de hoy…
-Uno de los momentos críticos que compartimos la abuela y yo, fue terrible… Terrible, pero hermoso por… Por tanto amor, tanta generosidad y fuerza compartida… Pero hay momentos en los que la vida nos rinde:
Yo, hija mía, por cosas… ya sabes que este mundo no es justo, ¿verdad? estuve en prisión. Lo iba llevando, unos días mejor que otros, pero aguantando y confiando… La abuela iba cada dos por tres a verme, incluso teníamos nuestros bis a bis (ya sabes) ¡Nos amábamos tan intensamente…!
Y también me llamaba continuamente por teléfono… Un día, estaba ya tan harto, que me rebelé o me vine abajo, más bien… y no se me ocurrió otra cosa que hacer huelga de hambre. ¡Claro…! Imagina el disgusto de la abuela,... pero nada, yo en mis trece. y aunque fue a verme y me puso verde, lloró e hizo y me dijo de todo, no le sirvió de nada...
Y así iba la cosa, de mal en peor; cuando día, me avisaron de que me llamaba alguien al teléfono… Cuando me puse … (¡Ay, perdona se me ha ido la voz, de lo emocionado que estoy)
Bueno, cuando me puse al teléfono dije:
“-¡Digaa…!” Y comencé a oír una música, ni te imaginas qué sentí… Era esa canción que has traído, la canción de Stevie Wonder y… Y ella, mi adorada mujer, cantando, al mismo tiempo, en español… gritando casi:
"Te amo y solo te llamo para decírtelo: TE AMO y te necesito, no me dejes por favor…"
...
-Bueno, bueno, mi niña, pero...¡y ahora quién llora…! Ven aquí que te abrace, corazón, mi amor, no llores así que me asustas…
-¡Ay, abuelo… perdona no lo pude remediar! ¡Qué historia de amor tan hermosa! No puedo entender cómo pudisteis dejar de amaros…
-No, cariño, nosotros jamás hemos dejado de amarnos. Nuestro amor sigue vivo y vivirá siempre. Pero cambió de color, de expresión, solo pasó eso.
Así que decidimos sguir por caminos distintos:
Ella uno y yo otro.
(los caminos del corazón son infinitos;)
The end
...
Espero que os haya gustado… Lo creé -este relato-, pensando en la importancia que tiene la música en nuestras vidas. A veces, una canción puede hacernos cambiar de opinión, de ánimo ¡INSPIRARNOS!…
Puede hacernos comprender lo que las buenas razones o el sentido común (por otra parte, cosa rara de practicar jeje) no son capaces de hacernos ver.
Tal vez sea, que la música nos hace vibrar y contactar con lo más íntimo y sabio, sin presión, en libertad absoluta.
………….
Una cosa interesante al respecto:
“No necesito una garantía firmada para saber que la sangre de mis venas es de la tierra y sopla mi alma como el viento, refresca mi corazón como la lluvia y limpia mi mente como el humo del fuego sagrado.”
Tolba Phanem - Mujer, Poeta, Africana. Defensora de los derechos civiles de las mujeres Africanas.
Os invito y recomiendo leer el árticulo del siguiente link:
http://www.choser.es/article-35820126.html