Es tiempo de Otoño... Y La Serenidad Reyna en mi mundo.
SEGUNDA PARTE
Capítulo/1
"Como han pasado los años"
Carta de Marion...1
Querido Arturo, amor de mi vida... No sé cuantos suspiros nos quedan por compartir, aunque como tú dices, te digo:
"Hasta después de la muerte te tengo que estar queriendo, que muerto también se quiere; yo te quiero con el alma y el alma nunca se muere"
Recuérdalo, no lo olvides...
El tiempo que pasamos juntos ha sido el más feliz de mi vida... Y el que nos queda, lo hacemos grande y alargamos:
Entre abrazos, caminado de la mano, mirándonos, compartiendo silencios hermosos, entre miradas que nos cuentan todo...
Nos sobran las palabras, parece; o más bien, no sabrían decir ni darnos lo que, sin ellas, nos damos para construir ese puente que nos siga enlazando después de... De que me haya ido.
Sabes que lo acepto, lo sabes. Sí,ya sé que no te gusta... Y sabes, que hice todo lo posible por mantenerme aquí, pero ya ves, no puedo quedarme, es imposible, es...Es mi momento inaplazable. Me toca partir ahora.
Sé que estás enfadado con la vida, con mi sino y con el tuyo. Aunque intentes disimular, lo siento, no sabes cariño.
También te siento disgustado, un poco, conmigo. Aunque sea algo inconsciente, lo noto. No me enfado, tranquilo; es natural… Sé tú mismo siempre, sin disimulo.
Pero confío y deseo, vida mía, que pasado el tiempo suficiente para ti, igual que yo, hoy, aceptes, sin rabia o rencor, nuestra suerte. Esta separación, que tan temprana nos parece… Este adiós con el que no contábamos.
A pesar del dolor que ello supone, por nada cambiaría mi vida, mi amor… Nuestros momentos ¡Todos! y nuestras decisiones ¡Todas!
Si ahora el dolor es inmenso, recuerda que más inmensa fue nuestra dicha juntos.
Marion
PD.: Mi vida:
Escribo esta despedida, para que durante el tiempo que lo necesites, tengas algo a lo que agarrarte, algo que estrujar y algo…. Algo, con lo que pelearte, si quieres, aunque sean solo letras en un papel…
Cuando estés preparado, escribe tú la tuya, tu despedida…une ambas misivas y quémalas. Deja que el humo suba hasta el cielo. Esa será la señal de que ambos estamos, ya, en paz y dispuestos a continuar más libres que nunca; amándonos…
Eternamente, amándonos.